Espíritu de grupo

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Espiritu de grupo por todas partes

Una de las cosas que más me molesta de EEUU (donde vivo y es más evidente), aunque lo mismo se ve en muchas partes del mundo, es lo que se llama espíritu de grupo: esa idea de que pertenezco a un grupo, una profesión, una empresa, un equipo o lo que sea y que somos los mejores y/o pretendemos serlo. He visto el uso y abuso del concepto por todas partes, especialmente en cualquier trabajo que he tenido. Fomentar la competencia entre grupos es algo que no soporto. Lo vemos cuando juegan equipos de algún deporte o cuando una empresa pretende sobrepasar en ventas a otra. Es bueno tener amigos, es bueno ayudarse unos a otros pero no es bueno negar ayuda o competir con otros para demostrar que somos los mejores. Ya se que soy un idealista y que las cosas nunca son como yo quisiera pero no sería mucho mejor fomentar la cooperación entre grupos, la ayuda mutua, el compartir lo que sabemos, el ayudar a los que más necesitan sin tener que demostrar quién ayuda más? Vivimos en un mundo donde la idea de competencia ha triunfado, donde la idea de lo social y el compartir han fracasado ya que el abuso del uso de lo social ha llevado a autoritarismos y dictaduras violentas y degradantes. Pero eso significa que tengamos que soportar de ahora en más sólo las ideas de individualismo y competencia? Estamos condenados? Seguirán durmiendo en las bibliotecas las utopías y sueños de tantos que quisieron un mundo más equitativo? Si eso es así, indudablemente el mundo tiene los años contados.

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Una tarde en Las Heras hace mil años…

Calles de tierra, que no dicen nada, con fondo de montañas, recuerdos, sueños, hogar para bien o para mal...

La calle San Miguel de  Las Heras, en aquella Mendoza lejana (habra sido un sueño?), está llena de niños. Cada tanto pasaban los autos o micros (la línea 37 con esos colores rojo y blanco similares al equipo de River del que yo era hincha de chiquito) ya desde hacía bastante tiempo. A todos nos gustaba jugar en la calle o en la tierra de la calle o de las orillas. Ahi estaba la gordita hija del gerente del Banco de Mendoza, Cristina, Ricardo y su hermana Mabel que tanto me gustaba (por donde andarán?), la Betty, su hermano “el” Oscar, su papa, que manejaba un micro (Borgioli se llamaba?), Marquitos, el chico en silla de ruedas que vivía a la vuelta y que murió, Daniel, hijo del relojero que vivía a dos casas, los Domizi (que tenían mas plata) al lado, los Brizoli (todos tanos), el pibe de enfrente que a veces me invitaba a su casa y tantos, tantos otros. Y ahí estamos todos, jugando al “pisipizuela” (se escribirá así?).  Ahí estamos todos, niños otra vez y todo el futuro por delante; el sol brilla, el tiempo esta intacto, el reloj de la vida recién se ponía en marcha…Habrá sido un sueño?

La Burbuja – The bubble

Ya no hay sueños por un mundo mejor, solo el de llegar a la Burbuja…

Que el mundo cambio al comienzo de la década de los 90 no es ninguna novedad. El orden internacional de la guerra fría cayo junto al famoso Muro. Con el Muro también cayo la utopía del mundo socialista o comunista con el que tanto soñamos aquellos que allá por los 70 queriamos un mundo mejor, mas justo, mas equilibrado. Un mundo que incluso era justificado lograr a través de la fuerza. Fue el sueño que encarno el Che y que todos creíamos existía mas allá del Muro. Ese sueño nos acompañaba, nos daba esperanza y nos daba fuerzas. Luego se conoció la triste realidad, el Gulag, la falta de libertad, la destrucción del individuo a manos del totalitarismo y del Estado o del bienestar general. Habia triunfado el Capitalismo, era el Fin de la Historia. Ya no había nada que descubrir o mejorar. Occidente en general y Estados Unidos en particular encarnaban ahora el modelo y ante ese modelo cayeron de rodillas los países y la gente. Quien podía defender ahora el comunismo? El mundo capitalista, basado en la fuerza y libertad del individuo había triunfado o, mejor dicho, el mundo comunista había colapsado, había demostrado tener dentro de si, tal como Marx lo había dicho del mundo capitalista, la semilla de su propia destrucción.

Pasaron 20 años, el mundo sigue mostrando pobreza, marginacion, desigualdad (ver el sitio web en mi blogroll: www.globalissues.org ). Sigue habiendo guerras y otras calamidades. En este mundo manejado ahora por las fuerzas capitalistas no se ha mejorado, solo algunos han mejorado pero la mayoría ha quedado fuera. Ahora ya no hay una alternativa que se pueda “vender”. Ya no hay ideologías para guiar multitudes, no hay “Biblias” políticas que generen seguidores. En la dispersión, los remanentes de oposición al Capitalismo toman diversas formas. En realidad el comunismo o Marxismo ha explotado, no ha desaparecido, ha tomado formas diversas: ambientalismo, progresismo, socialismo, cooperativismo, ecumenismo y tantos otros ismos. Mientras alguna alternativa al Capitalismo surja, mientras las esquirlas de la explosión todavía vuelan por el ambiente, a la manera de una inmensa mancha de aceite que todavía no vuelve a agruparse (recuerdo como en esa película Terminator el “malo” se iba reagrupando o reconstruyendo después de haber sido destruido), solo queda el “sálvese quien pueda”, la supervivencia, la soledad, el escape, la convivencia con el sistema. A la manera de una gran tormenta que nos ha tomado mas o menos desprevenidos, a algunos con paraguas, a otros con un chalet y a otros en medio de la nada.

Algunos logran el escape, el sueño hecho realidad, conseguir trabajo, un ingreso digno, mandar a sus hijos a la escuela, comer y vestirse e irse de vacaciones, dejar sus sueños en el cajón para que algún día se puedan retomar. Mientras tanto sobrevivir queda, “salvarse”, lograr una visa, cruzar el río, “mojarse”, en busca de la Burbuja, la Burbuja donde todos van a querer ir tarde o temprano, el templo del Capitalismo, allí donde todos pueden vivir en paz y felicidad, donde todos pueden comprar casas, autos y TVs, donde hay orden, paz, respeto y consideración. En la Burbuja todo es posible, salud, dinero y amor como decía la canción, por la Burbuja vela la pena morir, igualmente, fuera de la Burbuja ya están muertos en vida, sin esperanza. Alla en la Burbuja, donde el bienestar se logra a fuerza de ejércitos que invaden países y multinacionales que chupan recursos, la Felicidad es posible y nada es imposible. Ya no hay mundo polar o bipolar, solo esta la Burbuja…