Los nuevos revolucionarios…

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Una de las nuevas revolucionarias K…

Alla por los 70s, Montoneros, ERP y tantos otros grupos con sus seguidores pretendian cambiar la historia argentina hacia una sociedad mas justa, independizarla de los capitales extranjeros, liberar la economia y acabar con los privilegios de la burguesia. Para ello no dudaron en tomar las armas si era necesario. Esa epoca termino abrupta y sangrientamente con una dictadura asesina. Tres decadas despues, a la manera de una “remake” de una pelicula, aquellos bravos revolucionarios y sus seguidores llegan al poder de la mano de los Kirchner. Enhorabuena! aquellos proyectos revolucionarios podran llevarse a cabo pensamos!

Muchos que tuvimos esas ideas de cambio, y que no tomamos las armas ni sufrimos exilio y nos quedamos en el pais trabajando y sufriendo la dictadura igualmente (algunos posts en este sitio relatan algunas de mis desventuras) nos comenzamos rapidamente a desilusionar de estos que ahora, teniendo el poder se han dedicado a llenarse los bolsillos, favorecer amigos y utilizar todos esos proyectos y valores para justificar su autoritarismo y malas acciones.

Los otrora revolucionarios se transformaron en los peores burocratas autoritarios, la famosa justicia social es para ellos solo un manejo de la informacion, la educacion es solo militancia politica, la pobreza es solo una estadistica que puede manejarse. Con la prepotencia y vanidad propia de los malos actores de cine, pretenden convernos que son los portadores de la verdad y la justicia, y que solo ellos tienen derecho a serlo.

Su desprecio por los demas es repugnante y las figuras que los siguen distan pateticamente mucho de aquellos bravos revolucionarios. Actores de dudosa capacidad, vedettes y deportistas han suplantado a los intelectuales, sindicalistas y jovenes idealistas de los 70.

Han quedado en evidencia. Solo eran unos buscadores de desorden, unos farsantes. Peor aun, traidores a la memoria de los que perseguian esos ideales y de los que los persiguen. Los ideales siguen ahi. OJala algun dia alguien los intente retomar y sacarles las telaranas…

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La importancia de las cosas y la mentira de las ideas o la hipocresia en acción…

Nos quieren hacer creer (los políticos “nacionales y populares”) que vivir como un ser humano merece es “consumismo” (mientras ellos viven en el lujo como millonarios que son). Despierten¡¡¡

Una de las consecuencias mas interesantes de irme a vivir a los Estados Unidos fue la de comenzar a adquirir fácilmente “cosas”, ciertos bienes, objetos o aparatos de diversa índole que nos hacen la vida, digamos, mas fácil o placentera. En Argentina todas las “cosas” eran mas costosas, escasas, de mala calidad o irreemplazables, por ejemplo. Ropa, aparatos electrónicos, autos, adornos, utensilios, materiales, cualquier cosa tangible puede ser adquirida fácilmente y por poco dinero, incluso existe la posibilidad de reciclar o comprar cosas usadas en excelente estado si simplemente no queremos gastar. Esta facilidad para “cosificar” la vida tiene grandes ventajas, uno vive “bien”, cómodo y siente que aquella parte de las necesidades básicas de Maslov se satisface. Esa facilidad para tener muchas cosas y a precios razonables o bajos, permite también lograr vivir con bastante seguridad (siempre estamos hablando de la clase media) ya que a casi nadie se le ocurre arriesgarse a delinquir por cosas que no valen tanto o son fácilmente adquiribles. Cuando he vuelto a la Argentina he sentido, no se porque, algo de pena por la gente común que no tiene acceso a esas cosas básicas, como son la ropa, o heladeras o lavarropas o gas, o materiales necesarios para cualquier actividad. Incluso los alimentos llegan a ser mas caros en un país productor de materias primas. De tal manera, mucha gente vive en condiciones de extrema pobreza y muchos, aun aquellos que tienen trabajo o estudios, gastan casi todo su salario para vestir a sus hijos dignamente o darles un poco de leche.

A esta realidad de indignidad se le suma la hipocresía de muchos intelectuales o “pensadores” o “sociólogos” que pretenden hacer creer que tener acceso a las “cosas” es caer en el “materialismo” o ser “burgués” o ser un “capitalista” o “consumista” en oposición a ser “popular” o “socialista”. Esta tergiversación es llamativa ya que pretenden estas personas justificar la pobreza o la privación de bienes necesarios con ideas que solo habitan en sus mentes dominadas por vaya a saber que prejuicios o ideologías sin asidero en la realidad. También es llamativo que estas personas suelen vivir bastante bien y rodeados de esos bienes materiales que tanto les molestan en manos de los “pobres”. Lo que ellos llaman “materialismo” o “consumismo”, en su telaraña mental,  es en realidad acceso a bienes que satisfacen las necesidades básicas de cualquier ser humano.

En un mundo donde los bienes materiales no son fácilmente accesibles por la mayoría, las élites de los países mas pobres limitan el acceso a esos bienes para si y pretenden tildar de consumistas a aquellos pobres que tienen el acceso vedado. Pretenden disfrazar esas necesidades con “ideas”, en lugar de promover el acceso a mejores condiciones de vida de la población.

Evidentemente, el discurso populista les conviene ya que logran sus objetivos:  mantener a las mayorías en la pobreza sin hacer los esfuerzos necesarios para mejorar la calidad de vida de esos gobernados y lograr acallar sus reclamos haciéndoles creer que aspirar a “vivir bien” es una aspiración “consumista” o “antipopular”.

Asi, por ejemplo, la Presidente de Argentina y tantos otros funcionarios, compran ropa por miles de dolares, se alojan en hoteles de lujo, disfrutan de rentas millonarias pero llaman a aquellos pobres o de clase media que pretenden enviar a sus hijos a una escuela privada o que pretenden comprar una computadora, “consumistas”. Se llenan la boca con la palabra “pueblo”, “humildad”, o “nacional y popular”. Se sacan fotos en actos o besan niños pobres en los actos para luego fugarse a sus mansiones en sus autos importados, listos para planear sus viajes o la compra de sus bienes suntuosos o sus vacaciones en lugares exclusivos.

En este moderno “1984”, las masas no están engañadas por una guerra inexistente sino por ideas o valores falsos, inexistentes, que son solo una entelequia armada por aquellos poderosos apoyados por intelectuales cómplices. Sus parábolas son tan efectivas que incluso aquellos con ideas conservadores o de “derecha” llegan a creerles y a adjudicarles rótulos de “izquierdistas” o, en el caso específico argentino, de “montoneros”. Nada más alejado de la realidad, obviamente…

Los mayores perjudicados, juntamente con la gente, o el pueblo, son las verdaderas ideas que propugnan vida digna para todos, con acceso a los bienes necesarios que definen el verdadero desarrollo económico y social. Una realidad donde esos bienes materiales no son “consumismo” sino necesidad y dignidad y donde no son las empresas las dueñas de todo. Pero este es tema de otro post que ya desarrollaré. Por ahora, se me ocurrió hacer un poco de catarsis con estas mentiras e hipocresías de una clase dirigente decadente y mentirosa que engaña y mantiene a la gente en esa caverna a la que hago mención en otros posts. Esa caverna donde la derecha es izquierda y la izquierda es derecha. El reino del revés, como decia Maria Elena Walsh, para delicia del mal encarnado en estos políticos decadentes.