De Fidel Castro a Trump

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La era del hielo.

Llore mientras veia un video de Fidel Castro hablando en la Sierra Maestra. El video era parte de un documental sobre su vida que tambien mostraba la Cuba de Batista, uno de los tantos recovecos del patio trasero de EEUU en esos tiempos. Llore porque hace tantos cientos de anos, cuando era joven y creia en otra opcion para un mundo dominado por el imperialismo americano, mi idealismo me llevo a creer (todavia creo) en un mundo no dominado por el dinero y por la compra venta de cosas. Creia (y todavia creo) en un mundo donde todos tengan un minimo, no por gracia de la caridad de un millonario, sino por derecho, salud, un lugar donde vivir y educacion. Recorde las palabras del Che en las Naciones Unidas. Tantas cosas pasaban por mi cabeza. Todo ese idealismo estaba equivocado? Se transformo Castro finalmente en un burocrata, lleno de millones y condeno a su pueblo al ostracismo y el atraso en nombre de un delirio financiado por aquella famosa USSR que termino siendo un genocidio institucionalizado? Creo que si, indudablemente. El paso del Che luchando y trabajando por un mundo igualitario al Che impreso en remeras muestra la triste realidad. Alguien diria porque triste? Y agregaria: ahora somos libres y ya no hay opciones comunistas o socialistas peligrosas.

Hoy todo parece un sueno del que uno despierta. La realidad es ahora la cara de Trump, los racistas blancos hablando publicamente, los millonarios dejando las trastienda para pasar al escenario, “blanqueando” su poder. El Capitalismo en su estado triunfal, maximo. Los millones de pobres asintiendo a sus deseos y poder, inmovilizados. Los dirigentes de izquierda y progresistas, desprestigiados, avergonzando a aquellos que creiamos en ellos. El Estado llevado a su expresion mas vergonzosa: pasando de ser el artifice de la justicia social a ser un monstruo que alimenta burocratas. El Estado de Weber, kafkiano, deformado, tal como lo quieren esos “libertarians”, un cancerEn EEUU, un presidente negro que no cambio nada y que solo hablo mucho. Un partido democrata tomado por burocratas que solo hablan de igualdad pero son una elite igual o peor que los republicanos que denostan, solo levantando banderas defendiendo el aborto o los derechos de los transexuales, olvidando que la prioridad para un progresista es el desarrollo economico y el bienestar y derechos de la mayoria pobre. Veo a Trump, ahora que me despierto, moviendo esa boca para lanzar palabras agresivas, que hablan de competir para aplastar, de venganza, de odio y de malos y buenos, de perdedores y ganadores.

Es realmente el fin de la historia? Hemos llegado a la culminacion y el Capitalismo ha triunfado? Seguramente que no. La historia muestra muchos ejemplos de imperios que suben y bajan. La historia es implacable y sigue su curso. Es inevitable. El espiritu humano es cambio. A los Romanos les aparecieron los Barbaros. A la Iglesia, el protestantismo. A la Edad Media le aparecio el Renacimiento con toda la fuerza. A la democracia europea y comunismo, le aparecio el nazismo y nacionalismo. A EEUU, le aparecio la USSR. Las ideas no paran. Los motores humanos no se consumen con el tiempo. Sera finalmente la caida de EEUU, con este hombre impredecible? Sera el tiempo finalmente de la dominacion total de las ideas de derecha sobre las sociedades? Obviamente que el desprestigio y torpeza de la izquierda, sumados al terrorismo internacional y el fanatismo extremo de los grupos arabes, mas la expansion rusa y china, nos dejan en manos de este grupo “protector”.

Tal vez no sea tan malo despues de todo que aquellos que pregonan que los pobres dejaran de ser pobres mientras mas ricos sean los poseedores de las empresas, tomen el poder. Despues de todo, aquellos que nos decian que defendian a los pobres, los hicieron mas pobres todavia  asi como los sindicalistas se hicieron ricos representandose a si mismos y transando con el poder del dinero.

Triste etapa de desesperanza, de endiosamiento de lo privado, de pobreza legalizada, de avisos por tv e internet, de la estetica del dorado y los reality shows de Kardashian, de Apple y aplicaciones, de sexo virtual y jovenes adormecidos por la droga, de seminarios que ensenan liderazgo y competitividad y de los burdo, barato y sin educacion. Para los que no queremos mas baratijas, triste etapa de silencio y recogimiento. Triste etapa donde la capa geologica de la izquierda ha quedado tapada con el cataclismo conservador/barato. Los dinosaurios de Castro y  tantos otros han muerto; el meteorito Trump ha golpeado el planeta. Llega el tiempo de la oscuridad, de meterse en los bunkers, de tratar de no contaminarse, de esperar que pase la terrible nube y tal vez veamos algo…quien sabe cuando…

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Derecha e izquierda…o hacerse ricos de cualquier manera

Yo soy millonaria de izquierda...
Yo soy millonaria de izquierda…
Yo soy millonario de derecha...
Yo soy millonario de derecha…

En estos dias de elecciones en la Argentina y observando los candidatos de uno y otro partido, y a a luz de la decadente historia argentina de los ultimos 30 años de democracia mentirosa (como la llamo en varios de mis posts) se me vino a la cabeza esta idea, a partir de cierta desazon profunda que siento por la politica despues de años que pase dedicado a intentar participar y cambiar (ilusamente) el mundo. La idea no es muy profunda tal vez, tampoco parece ser muy complicada de entender y tal vez no sea muy atinada. En realidad, creo que es mas un estado de animo que otra cosa. En sintesis, es asi: la derecha, los liberales economicos o conservadores creen y sostienen que uno debe hacerse rico construyendo, dirigiendo y dejando florecer empresas por doquier, la izquierda, los progresistas o incluso “revolucionarios” creen que uno debe hacerse rico manejando el Estado o con un Estado poderoso. El discurso, las herramientas, las teorias a aplicar, los “versos” son distintos, pero los objetivos no lo son. Seria algo asi como la sintesis perfecta de la teoria politica. Existira alguna otra alternativa o siempre el objetivo es hacerse rico? En EEUU, por ejemplo, los ricos generalmente son los dueños de las empresas. En la China, o en Cuba, o incluso en la Argentina, donde se usa el discurso de izquierda todo el tiempo, los funcionarios son todos millonarios o ricos. Tal vez Fukuyama tenia razon…

La importancia de las cosas y la mentira de las ideas o la hipocresia en acción…

Nos quieren hacer creer (los políticos “nacionales y populares”) que vivir como un ser humano merece es “consumismo” (mientras ellos viven en el lujo como millonarios que son). Despierten¡¡¡

Una de las consecuencias mas interesantes de irme a vivir a los Estados Unidos fue la de comenzar a adquirir fácilmente “cosas”, ciertos bienes, objetos o aparatos de diversa índole que nos hacen la vida, digamos, mas fácil o placentera. En Argentina todas las “cosas” eran mas costosas, escasas, de mala calidad o irreemplazables, por ejemplo. Ropa, aparatos electrónicos, autos, adornos, utensilios, materiales, cualquier cosa tangible puede ser adquirida fácilmente y por poco dinero, incluso existe la posibilidad de reciclar o comprar cosas usadas en excelente estado si simplemente no queremos gastar. Esta facilidad para “cosificar” la vida tiene grandes ventajas, uno vive “bien”, cómodo y siente que aquella parte de las necesidades básicas de Maslov se satisface. Esa facilidad para tener muchas cosas y a precios razonables o bajos, permite también lograr vivir con bastante seguridad (siempre estamos hablando de la clase media) ya que a casi nadie se le ocurre arriesgarse a delinquir por cosas que no valen tanto o son fácilmente adquiribles. Cuando he vuelto a la Argentina he sentido, no se porque, algo de pena por la gente común que no tiene acceso a esas cosas básicas, como son la ropa, o heladeras o lavarropas o gas, o materiales necesarios para cualquier actividad. Incluso los alimentos llegan a ser mas caros en un país productor de materias primas. De tal manera, mucha gente vive en condiciones de extrema pobreza y muchos, aun aquellos que tienen trabajo o estudios, gastan casi todo su salario para vestir a sus hijos dignamente o darles un poco de leche.

A esta realidad de indignidad se le suma la hipocresía de muchos intelectuales o “pensadores” o “sociólogos” que pretenden hacer creer que tener acceso a las “cosas” es caer en el “materialismo” o ser “burgués” o ser un “capitalista” o “consumista” en oposición a ser “popular” o “socialista”. Esta tergiversación es llamativa ya que pretenden estas personas justificar la pobreza o la privación de bienes necesarios con ideas que solo habitan en sus mentes dominadas por vaya a saber que prejuicios o ideologías sin asidero en la realidad. También es llamativo que estas personas suelen vivir bastante bien y rodeados de esos bienes materiales que tanto les molestan en manos de los “pobres”. Lo que ellos llaman “materialismo” o “consumismo”, en su telaraña mental,  es en realidad acceso a bienes que satisfacen las necesidades básicas de cualquier ser humano.

En un mundo donde los bienes materiales no son fácilmente accesibles por la mayoría, las élites de los países mas pobres limitan el acceso a esos bienes para si y pretenden tildar de consumistas a aquellos pobres que tienen el acceso vedado. Pretenden disfrazar esas necesidades con “ideas”, en lugar de promover el acceso a mejores condiciones de vida de la población.

Evidentemente, el discurso populista les conviene ya que logran sus objetivos:  mantener a las mayorías en la pobreza sin hacer los esfuerzos necesarios para mejorar la calidad de vida de esos gobernados y lograr acallar sus reclamos haciéndoles creer que aspirar a “vivir bien” es una aspiración “consumista” o “antipopular”.

Asi, por ejemplo, la Presidente de Argentina y tantos otros funcionarios, compran ropa por miles de dolares, se alojan en hoteles de lujo, disfrutan de rentas millonarias pero llaman a aquellos pobres o de clase media que pretenden enviar a sus hijos a una escuela privada o que pretenden comprar una computadora, “consumistas”. Se llenan la boca con la palabra “pueblo”, “humildad”, o “nacional y popular”. Se sacan fotos en actos o besan niños pobres en los actos para luego fugarse a sus mansiones en sus autos importados, listos para planear sus viajes o la compra de sus bienes suntuosos o sus vacaciones en lugares exclusivos.

En este moderno “1984”, las masas no están engañadas por una guerra inexistente sino por ideas o valores falsos, inexistentes, que son solo una entelequia armada por aquellos poderosos apoyados por intelectuales cómplices. Sus parábolas son tan efectivas que incluso aquellos con ideas conservadores o de “derecha” llegan a creerles y a adjudicarles rótulos de “izquierdistas” o, en el caso específico argentino, de “montoneros”. Nada más alejado de la realidad, obviamente…

Los mayores perjudicados, juntamente con la gente, o el pueblo, son las verdaderas ideas que propugnan vida digna para todos, con acceso a los bienes necesarios que definen el verdadero desarrollo económico y social. Una realidad donde esos bienes materiales no son “consumismo” sino necesidad y dignidad y donde no son las empresas las dueñas de todo. Pero este es tema de otro post que ya desarrollaré. Por ahora, se me ocurrió hacer un poco de catarsis con estas mentiras e hipocresías de una clase dirigente decadente y mentirosa que engaña y mantiene a la gente en esa caverna a la que hago mención en otros posts. Esa caverna donde la derecha es izquierda y la izquierda es derecha. El reino del revés, como decia Maria Elena Walsh, para delicia del mal encarnado en estos políticos decadentes.

43.505 millones de mentiras…

El gran "modelo" kirchnerista es muy simple: quedarse con dinero de la soja para llenarse los bolsillos...

Me parecio interesante e ilustrativo este artículo sobre los ingresos de Argentina por la soja.:

http://www.ieco.clarin.com/economia/Sosten-economico-genero-US-millones_0_564543643.html 

 

Ingresos por una gran cantidad de dinero contante y sonante que cualquier gobierno honestro, creativo y responsable hubiera transformado en escuelas, puestos de trabajo reales, hospitales, infraestructura o simplemente en la creacion de condiciones para que un país favorecido por inmensas pampas comience a ser lo que debería ser. Es más, a juzgar por el discurso presidencial, se podría haber aprovechado para hacer la gran revolución con la que soñaron aquellos que cayeron supuestamente luchando contra la dictadura y a los que ella tanto defiende. Para cuando las nacionalizaciones, o los salarios altos, o las expropiaciones? Lamentablemente, ese dinero no se ha utilizado con esos fines lo cual está a la vista y sobre lo cual no hacen falta mayores aclaraciones. Solo basta con llegar a la Argentina y vivir allá por un tiempo para darse cuenta.

Lo más interesante del caso es que Cristina presenta como revolucionario el modelo argentino. Y en realidad no hace mas que vivir del Primer Mundo que le compra esa soja, ese yuyo…

Cada dólar que ingresó ha sido una mentira. Podrán seguir mintiendo por tanto tiempo?

 

 

 

Argentina, el pais que vive en el pasado… o 35 años no es nada… o como hacer eterna una democracia mentirosa…

La obra se llama democracia, los actores son todos farsantes profesionales... la gente aplaude igual...(y pasa hambre)

Recuerdo una vez, allá en Mendoza, hace muchos años, que fui a Chile por primera vez. Fue como entrar a un mundo nuevo. La Argentina atravesaba una de las tantas etapas de economía cerrada e ir a visitar un Supermercado Jumbo (creo que se llamaba) en Chile era maravillarse con cosas tan simples como jabones líquidos o autos modernos. A esos momentos me hizo acordar el presente de Argentina. Ese presente que uno lee en los diarios, o ve en la TV, o palpa cada vez que va para allá. La gente sigue pegada al pasado. Treinta y cinco años mas tarde la gente se acordó de que los militares habian asesinado mucha gente, treinta y cinco años despues la gente se emociona con los desaparecidos, treinta años despues los militares (algunos que todavía están vivos, van presos), treinta y cinco años después se hacen películas, se recorren lugares, se toman testimonios, se ventilan situaciones. Y treinta y cinco años después un gobierno utiliza todo eso para lograr réditos políticos, para borrar de un plumazo justamente casi 30 años de democracia, como si no hubieran existido, como si dentro de esa democracia no estuvieran los cómplices de que no se haya hecho justicia antes.

Y por supuesto, de la misma manera que la imagen del Che se convirtió en una botella de Coca-Cola, los derechos humanos ahora son como una moda en la Argentina. Pululan los reportajes, las entrevistas, las películas, los conciertos, etc., en homenaje a aquellos horrores. Lo peor de todo es que aquellos ideales por los que supuestamente murieron tantos, han sido pisoteados ya que ningún cambio o mejora ha habido para la gente, para ese pueblo que supuestamente inspiraba a esos mártires.  Digamos que de la Revolución solo ha quedado el show mediático.

La estrategia es interesante. Es importante distraer la atención con algún tema mientras se hacen los negocios. Es importante que el sistema de democracia mentirosa se mantenga. Por eso es que hay que agitar el fantasma de las dictaduras, poner el énfasis en la importancia del sistema democrático para que a nadie se le ocurra cuestionar a una clase política que hace ya 30 años que no puede sacar a la Argentina del atraso. Asi, aparecen supuestos opositores, supuestos adversarios políticos, dentro y fuera de los mismos partidos que cada vez mas hunden el país. Hoy están unos, mañana estarán otros, repartiéndose cargos y beneficios pero nada cambia ni nada cambiará.

Alguien se preguntará: pero qué otra alternativa hay? Realmente no lo sé. Sí sé que esta democracia no sirve con esta clase dirigente. Me estaré convirtiendo en un anarquista?

Los revolucionarios de cafe, del recital o de como engañar una y mil veces y por mucho tiempo…

Los camaleones, o farsantes, o revolucionarios de cafe, o como les quieran llamar, han llegado y han traicionado a aquellos que dicen representar…

Hace 35 años comenzaba una época nefasta para la Argentina. Ya he contado mis vivencias ese día en otro post anterior. En aquellas épocas nadie sabía cuán lejos estaría el final de esa dictadura y cuán lejos en el tiempo llegaría la justicia (si alguna) para los autores de tanto crimen y destrucción. Yo era muy joven y estaba lleno de ideales. Tuve suerte y sobreviví… Llegó la democracia y nunca cambié mis inclinaciones políticas, siempre me dolió la pobreza, la marginación, la falta de trabajo y los salarios indignos. Intenté trabajar en política para cambiar esas cosas. Era un idealista…un estúpido tal vez (no sé si fui realmente un estúpido pero de lo que estoy seguro es de que me tomaron de estúpido). Creí siempre que aquellos que estaban en la política formando parte de partidos de izquierda o progresistas REALMENTE  querían cambiar las cosas para mejorar la situación de los excluídos. Pero finalmente me dí cuenta que estaba totalmente equivocado, que sólo buscaban su propio provecho, que solo buscaban “acomodarse” y vender la idea del progresismo. La mejor muestra de ello es la realidad argentina: luego de 35 años, el país sigue hundido en la pobreza, millones no tienen agua o vivienda o trabajo digno, ninguna revolución se ha llevado a cabo, los mismos de siempre detentan el poder y lo ejercen. Y aquellos que encabezan el gobierno son millonarios o quieren serlo. Son la mejor muestra de que solo son izquierdistas de pacotilla, de cartón, son revolucionarios de café y discurso, son los revolucionarios del recital, los que se dejan la barba, levantan la bandera y escuchan a Leon Gieco. Y después se van a disfrutar la cuenta en el banco o el sueldo ganado calentando algún sillón, dando algún discurso o acomodando algún amigo en desgracia o, la mejor de las veces, viajando en aviones pagados con la miseria del pueblo, de ese “pueblo” al que les gusta nombrar todo el tiempo pero al que nunca le dan nada… Y así, comenzando con Menem en los 90, gran amigo de Bush, pero con patillas largas y amigotes que tocaban el bombo, los liberales de la época de la dictadura tomaron el poder y comenzaron la destrucción “en nombre del pueblo” y con el voto popular, luego De la Rua hizo lo suyo y luego llegó la frutilla del postre: los Kirchner, ultimo invento del Peronismo, partido creativo si los hay, partido yo diría “camaleón”, que durante una década es liberal, privatizador y socio “carnal” de los Estados Unidos y en la década siguiente, y ahí esta la creatividad, “dice” ser lo contrario para continuar con la obra menemista. Por supuesto que no se puede poner a Alsogaray o visitar a Bush en Texas, ahora conviene mantener las apariencias, rodearse de las Madres, dar discursos antiyanquis, meter en cana algunos viejos milicos en desgracia, hacer que Eduardo Galeano dé charlas por ahi, poner plata para filmar películas alusivas y odiar al FMI. Son los revolucionarios de cartón en acción, son aquellos que han inundado la Argentina con la nueva propaganda, son aquellos que se han aprovechado de ese mismo idealismo que alguna vez tuve y que siempre tienen los jóvenes justamente ante la injusticia y la pobreza que azotan la Argentina, para agitarlos, para someterlos y seguramente, para dejarlos de lado cuando ya no les sirvan. Son los traidores de aquellos que murieron (o que se fueron) hace 35 años. Son los que no cambian nada, pero dicen que cambian todo. Son los farsantes de la nueva Argentina progresista. A la manera de aquellos que, masificando la cara del Che, transformaron la revolución en un producto del marketing, estos han transformado la izquierda, las Madres y el progresismo en un show, en un recital, en un poster colorido y triste… Son tal vez peores que los otros…

La revolucion inconclusa o haz lo que digo pero no lo que hago

 

Haz lo que digo, no lo que hago...

 

Que la izquierda y la derecha ya son posiciones políticas difíciles de determinar, especialmente una respecto de la otra no es novedad. Que muchos que se dicen de izquierda actúan como buenos derechistas y que muchos que aparentemente son de derecha suelen tener mas consideración por los necesitados no es ninguna novedad. Mi vida ha estado plagada de estas supuestas “contradicciones”: así, por ejemplo, cuando era un joven bien pobre y tenia pocos años y muchos sueños, acudi, por mis puntos de vista políticos, a muchos que se decían “progresistas” o a partidos políticos “de izquierda”, donde conocí gente que podría haberme ayudado a estudiar o conseguir trabajo, especialmente con mis ambiciones de viajar y estudiar en el exterior y conocer otras realidades. Finalmente, la mano tendido vino del famoso y “derechoso” Rotary Club. Consegui una beca que me abrió muchas puertas. Con los años, aquellos que supuestamente eran del partido Frepaso en el que yo militaba, se encargaron muy bien de marginarme cuando las elecciones se ganaron, y comenzaron a llenarse de la plata que tanto le criticaban a los de derecha que les gustaba. Tantos, tantos ejemplos que tal vez en algún momento podría enumerar. El tema es interesante ya que, por ejemplo, en la Argentina actual, hay una Presidente que se dice progresista, de izquierda o revolucionaria pero ha llenado el país de pobres y marginados, a los que ignora en esa situación, manda a su hija a estudiar a Nueva York (cuna del imperialismo) y gasta miles de dolares en cirugías, ropa, carteras o zapatos. Por el contrario, basta ver como se vive en Estados Unidos, donde por mi trabajo de maestro con el que llegue al país del norte ganaba mas de 3 mil dolares al mes, vivía en una chalet en uno de los mejores lugares de Estados Unidos, mis hijos comian gratis desayuno y almuerzo en la escuela y había instituciones que me permitían obtener ayuda y atención medica gratis debido a que, para los estandares americanos, yo era pobre. Digamos que ahí donde reina el imperialismo, con salarios dignos, acceso a servicios, comida y otros beneficios, se logro la revolución, se cumple el famoso estado de justicia social que solo declaman aquellos que son supuestamente progresistas, aquellos que se llenan la boca de progresismo, justicia social, redistribución, proyecto nacional y popular, igualdad y solo son farsantes que se llenan los bolsillos y siembran pobreza. Por supuesto, tema de otro post es como se logra ese bienestar en Estados Unidos…

El buzon que nos vendieron o la nueva izquierda argentina o ahora no necesito ser de izquierda…

Alguna vez quise cambiar el sistema, ahora simplemente me pase a la clase pudiente...

Estaba mirando el otro día un programa conducido por un periodista insoportable llamado Gonzalez Oro (otro personaje de tantos cuya presencia en televisión solo puede explicarse a partir de amiguismos con algún directivo) quien había invitado a Victor Heredia, un famoso cantautor argentino quien se hizo famoso durante los primeros años de la democracia iniciada en 1983 por su posición de izquierda y de apoyo a las ideas revolucionarias de izquierda. Como otros tantos, Mercedes Sosa o Leon Gieco, hicieron su fama cantando a los pobres, los marginados del sistema o criticando a los “ricos” y privilegiados. Yo mismo, durante los 80s, compartí esas ideas y disfrute la asistencia a sus conciertos, fui parte de un partido que se llamo Frepaso que supuestamente aglutinaba a quienes pensábamos que la Argentina podía ser un país progresista, redistributivo, menos desigual y donde los pobres y marginados merecían mejorar su situación. Como ya he relatado en posts anteriores, me toco conocer de cerca a esos famosos miembros del Frepaso que luego resultaron ser solo un grupo de oportunistas con ansias de resarcirse por malos momentos vividos, de acomodar amigos y de no hacer nada por los pobres que habían usado como bandera. Luego de esa y tantas otras desilusiones decidí irme del país.

Este relato personal viene a cuento porque justamente yo sentí en aquellos años que el Frepaso me había vendido un buzón, no solo porque la gente con la que trabaje personalmente eran unos farsantes sino porque la figuras mas importantes tales como Chacho Alvarez o Fernandez Meijide, se dedicaron a no involucrarse (el primero) o a acomodar amigos o asistir a congresos de Frances (la segunda). Digamos que su postura mas revolucionaria tal vez fue el nombre del partido que usaba la palabra “Solidaridad”.

Ese sentimiento de buzón comprado lo tuve de nuevo la otra noche viendo a Victor Heredia diciendo que el ahora podía mandar a sus hijos a escuelas privadas, que le “había ido bien” y que no tenia nada malo que tuviera dinero, que había sufrido muchos años la pobreza (su padre era contador pero el había sido pobre[?]) y que estaba mal que le criticaran que ahora tenia dinero. El otrora revolucionario de izquierda se había convertido ahora en un “burgués” mas, un oligarca mas. En otras palabras, según Heredia, cuando él criticaba a los ricos hace muchos años, estaba equivocado, así como están equivocados ahora los que ahora lo critican por ser rico. Según él, hay algunos a los “que les va bien” (como a él) y algunos a los “que les va mal”, como son los pobres del presente. De la idea de cambiar una sociedad desigual donde la mayoría es pobre y no tiene oportunidades y hacer una sociedad igualitaria (el ideario de izquierda que parece soportaba—y que yo comparto) pasó a la idea de que “mejor me paso del lado de los pobres al lado de la minoría rica” ya que “me lo merezco”. Según su concepción (y la concepción de esta nueva izquierda consolidada durante este bochornoso gobierno kirchnerista) estan los que “se merecen ser ricos” y los que “no se lo merecen”. De sistemas económicos y sociales injustos mejor ni hablar. Me hacia acordar a un programa cómico que vi aquí en Estados Unidos donde una mujer que había ganado la loteria contestaba a la pregunta de como ganar la lotería le había cambiado la vida diciendo: “Ahora ya no tengo que ser mas del partido Demócrata!”. Heredia parece seguir los mismos pasos: “ahora ya no tengo que ser mas de izquierda ya que tengo dinero”. En definitiva, parece ser que para don Heredia mejor que cambiar esta sociedad desigual es pasarse para el lado de los ricos ya que la sociedad no puede cambiarse y, si te toca seguir siendo pobre, aguantatelas que ya vendrán tiempos mejores. Por eso, para ser consecuente, en lugar de ir a hacer giras por el país o en villas miseria o criticar la pobreza en que esta el país en manos de sus amigos, prefiere defender los privilegios que posee o  recibir buenas sumas de dinero pagadas por el gobierno con dineros públicos o dar recitales en Paris o Israel lo cual es mucho mas elegante y mas propio de alguien de su “clase”, la de “los que les va bien”.

En definitiva, nos vendieron un buzón, son la nueva izquierda, la izquierda de café, la que desfila en las calles de Paris, la que ataca a Estados Unidos de palabra pero veranea en Miami, la del grito de barricada en los discursos, la del nacionalismo en las palabras pero que cuando hay que gastar dinero en hotel se va al Marriott o cuando hay que comprar un auto que sea un Audi o BMW. A aquellos que, como yo, creímos alguna vez en ellos, nos causa tristeza y desilusión. A aquellos que todavía no tienen la suerte de “que les haya ido bien” todavía, los seguirán engañando, hasta que les llegue la hora de “que les vaya bien” y puedan pasar al grupo de los “ricos”. Mientras tanto, de cambiar el sistema ni hablemos…