Condenado

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Se puede estar condenado siendo libre? Sí.

Es posible tener otra vida? Dejar todo y comenzar de nuevo? Que pasa cuando uno se ve a si mismo y siente que nada de lo que tiene o le pasa lo hace feliz? Se puede o se esta condenado a esa vida? Recuerdo que en business se llama a esa imposibilidad el “costo de cambio”: una empresa esta condenada a morir porque le resulta mas “barato” no cerrar. Yo sere eso? una empresa condenada? Y que hace la mente cuando la vida te ha condenado? Intenta refugios, pasajeros, mentales, fantasiosos. Asi, me refugio al dormir. Siento en ese momento que salgo de mi vida y vivo otra, la de los suenos. Y cada manana, trato de recordar esos suenos donde soy verdaderamente libre. Y tambien encuentro refugio en caminatas, en partidos de ajedrez o incluso atontandome en el trabajo. No hay futuro, solo este presente funesto, solido, inmutable, imposible de eliminar porque es gigante como una montana. Y la mente busca, imagina salidas, algunas graduales, otras mas bruscas. Hasta la muerte ronda la cabeza pero eso negaria la esperanza y siempre hay alguna. Vender todo, dejar todo, abandonar y dejar que la vida llegue. Asi son mis dias y asi sigo…sin saber en donde terminare.

Refugio en el tiempo

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Justo ahi, en ese arbol, el tiempo se detiene y me protege, por una eternidad…

Un rincón alejado en cualquier parte. O un sitio en medio de la nada. O un lugar abandonado, donde alguna vez alguien vivió o estuvo. O simplemente un lugar por donde la gente esta o pasa pero de repente, un domingo, esta desierto. Siempre esos lugares, que encontraba o encuentro a mi paso por esta vida, me llaman la atención. Y por años no he podido saber porqué. Me quedo varios segundos observando el lugar, sin poder entenderlo. Hasta que hace unos días comencé a descubrir el misterio.Descubrí que esos lugares me conmovían (o conmueven) especialmente cuando mi vida no va muy bien.  Refugio en el tiempo…Así lo he llamado. Hasta ese día creía que el tiempo no se detenía o que el presente no existía, que era solo un punto inexistente entre el pasado y el futuro. Descubrí que mi mente o mi ser necesitaban refugio del vivir, de los dolores de la vida, de mi presente, de mi tristeza o cansancio. Y que no podía encontrar reposo, serenidad o simplemente refugio, escape. Pero ahí están esos rincones, alejados, eternos, donde el tiempo no pasa, donde el pasado no existe ni tampoco el futuro. Ahí, inmóvil, ese árbol o arbusto, en medio de mi camino, en medio del bosque. Ese cartel, puesto ahí hace años, inmóvil, desgastado, cercano, disputándole la eternidad a esas estrellas cuya luz viajó ya miles de años hasta mis ojos. O esa pared vieja, que ha soportado vientos y lluvias infinitas. Ese rincón de eternidad está ahí, me espera todos los días, protegiéndome de mi vida.. ahí vivo eternamente y no tengo memoria ni esperanza, tengo olvido y libertad.