Cansado

cansado_blue-570x350

Cansado pero recuperando fuerzas para seguir creyendo en el cambio.

Estoy cansado de estar entrampado en mi trabajo, de Trump y sus justificaciones, defensores y atropellos, de la competencia, de los buenos y los malos y de los perdedores y ganadores. Estoy cansado de los lindos y los feos. Estoy cansado del egoísmo y del “ése no es mi problema”. Estoy cansado del dinero y de la violencia. Estoy cansado del amor por interés y de la mentira. Estoy cansado de buscar gente buena, que escuche y me cuente sus cosas sin miedo.

Estoy cansado de ver en los diarios gente morir por miles de motivos y de pensar que debo vivir todo lo que pueda porque me puede tocar a mí en cualquier momento. Estoy cansado de tener que planificar todo para que el futuro no me atrape desprevenido.

Estoy cansado de sonreír a mis jefes y a mis subordinados simplemente porque es lo que corresponde. Estoy cansado de no poder vivir otra vida donde la prioridad sea la generosidad, el respeto y la paz.

Estoy cansado de los políticos y de los “businessmen” que existen gracias a que hay suficientes pobres que los sostienen.

Estoy cansado de buscar el amor y sólo encontrar momentos.

Aún así, sigo viviendo, porque no me he cansado todavía de tener esperanza…

Anuncios

Espíritu de grupo

gang-culture

Espiritu de grupo por todas partes

Una de las cosas que más me molesta de EEUU (donde vivo y es más evidente), aunque lo mismo se ve en muchas partes del mundo, es lo que se llama espíritu de grupo: esa idea de que pertenezco a un grupo, una profesión, una empresa, un equipo o lo que sea y que somos los mejores y/o pretendemos serlo. He visto el uso y abuso del concepto por todas partes, especialmente en cualquier trabajo que he tenido. Fomentar la competencia entre grupos es algo que no soporto. Lo vemos cuando juegan equipos de algún deporte o cuando una empresa pretende sobrepasar en ventas a otra. Es bueno tener amigos, es bueno ayudarse unos a otros pero no es bueno negar ayuda o competir con otros para demostrar que somos los mejores. Ya se que soy un idealista y que las cosas nunca son como yo quisiera pero no sería mucho mejor fomentar la cooperación entre grupos, la ayuda mutua, el compartir lo que sabemos, el ayudar a los que más necesitan sin tener que demostrar quién ayuda más? Vivimos en un mundo donde la idea de competencia ha triunfado, donde la idea de lo social y el compartir han fracasado ya que el abuso del uso de lo social ha llevado a autoritarismos y dictaduras violentas y degradantes. Pero eso significa que tengamos que soportar de ahora en más sólo las ideas de individualismo y competencia? Estamos condenados? Seguirán durmiendo en las bibliotecas las utopías y sueños de tantos que quisieron un mundo más equitativo? Si eso es así, indudablemente el mundo tiene los años contados.

Las dos fuerzas

marca-personal

Imposible ser jefe y empleado a la vez…o rey y subdito…

Nuestra vida se debate diariamente entre dos fuerzas: por un lado, el deseo de supervivencia, de bienestar personal, de salud, de placer, de comodidades, de amor, de reconocimiento; en una palabra, de las famosas satisfacciones que Maslov alguna vez grafico. En ese lado estan el dinero y todo lo que podemos poseer con el, que nos digan que somos bellos, tener una linda casa, alguien que nos ama, una vida sexual plena, buena salud, buen trabajo y placentero, viajes, y tantas otras cosas que el cuerpo y la mente nos pide y nos dan supuestamente esa felicidad nunca alcanzable. Por el otro lado, las fuerzas de la conciencia, del bien y del mal, de ayudar a otros, de sacrificarse por otros, de dar la vida por algo, de dar el lugar, de reconocer al que es mejor o merece algo mas que nosotros, de renunciar a algo, de ahorrar para el futuro, de prever, de dar, de no tomar lo que no es nuestro, de no aprovecharse del mas debil, de no usar el poder que tenemos, de no abusar, de no dar rienda suelta a nuestra ira o envidia o egoismo. Y asi vamos por la vida debatiendonos (algunos mas que otros) sobre nuestro rol en esta vida, complicada y misteriosa. Y algunos se inclinan por la primera fuerza y son los hedonistas puros, que buscan el placer, no ayudan, usan a los demas, ganan dinero a toda costa y encuentran en su misma individualidad la razon de ser de su existencia. Y otros van por la segunda, y consagran su vida a ayudar a otros, o dan la vida por otros, o por un ideal, o por su familia o incluso por una idea politica o una causa, renunciando a todo placer, dinero o individualidad. Y otros optan por un equilibrio entre ambas, o lo intentan, y asi tienen dinero o familia o cosas o cargos y dan limosnas o ayudan o hacen Fundaciones o pertenecen a grupos de ayuda, etc. . Y asi nos ubicamos de un lado o del otro. O cambiamos durante nuestra vida, debatiendonos eternamente entre estas dos fuerzas implacables, eternas. Y pensaba esto hoy cuando venia al trabajo, aqui en Estados Unidos donde vivo, pais en el que ha triunfado la primera fuerza y cuyo poderio se basa en esa fuerza primordial, que arrastra a competir, a ser numero uno, a ser un “winner” y no un “loser”, a obtener dinero como una garantia de placer, bienestar y “legalidad”, donde la fuerza impulsora es ese individuo frente a todos, a la naturaleza, al universo a Dios. Cada individuo es un Dios, puede ser todo lo que quiera ser con solo proponerselo. Y asi, cada dia, ejercitos gigantestos, viajan en esas autopistas (como en las que yo viajo, perdido entre la multitud) a combatir la guerra eterna por ese lugar en ese universo infinito. Es evidente que la idea es erronea, que el simple hecho de que todos lo hagan no es garantia de verdad, que es una batalla perdida de antemano ya que para que haya dioses debe haber seguidores, para que haya “winners”, debe haber “losers”, para que haya jefes, debe haber subordinados. Pero en esa idea se basa el poderio de este pais, en esa ilusion creada por algunos y creida por millones. Y es una idea poderosisima. A tal punto que no hay pais en el mundo que pueda mostrar el poder de una idea alternativa…