La hoja en la tormenta

img_1331

Tal vez la calma real nunca llegue.

En la vida voy rodando, siendo arrastrado por una corriente que me manda contra lo que sea. Soy una piedra, un palo o una hoja, tal vez un insecto muerto. Estoy completamente abandonado a la voluntad de Dios. Como alguna vez leí (en ese libro de Lin Yutang), soy sólo una hoja en la tormenta. Me llevó mucho tiempo reconocerlo y aprender a no resistirme. Es la parte más difícil, porque uno insiste en querer manejar algo incontrolable y se gastan infinitas energías inútilmente y porque, además, por ahí aparecen falsos espejismos que nos confunden.

¿Como llegó el aprendizaje? Con el sufrimiento. Por muchos años pensé que mi vida estaba totalmente manejada por mí. Y en cierta manera, era así. Hasta que comenzaron a ocurrir cosas malas, muy malas en mi vida. Antes, las cosas no eran tan malas y esas cosas “menores”, justamente, por ser de poca importancia, parecían no contradecir la regla general de que mi vida era manejada por mí. Cuando comenzaron a ocurrir las cosas malas, que realmente me dañaban, me provocaban dolores antes desconocidos, sufrimientos profundos, momentos de pánico y desesperanza, y que por más que intentaba, no podía evitarlas, descubrí que nada podía hacer, que lo que realmente podía manejar era nada, ya que todo ese poder que tenía no me servía para cambiar el destino de sufrimiento.

Entonces comencé a encontrar refugio, a aprender a vivir en la correntada; acostumbré mi cuerpo y mi mente al sufrimiento, encontré placer hasta en lo más ínfimo y que antes parecía no importante y la risa en algunos rincones insospechados. A la manera de esa hoja en la tormenta, aprendí a aferrarme a lo poco que podía, a disfrutar correntadas menores, aprendí a distinguir las malas aguas de las no tan malas. Cuando descubrí que ya no podría salir nunca de esa corriente tremenda, de esa tormenta que parecía no amainar y que sólo debía aprender a vivir en ella, mirando de reojo la orilla calma y absoluta…recién ahí comencé a entender mi vida.

Tiempos II

crop

Todavía hay esperanza.

Tiempos de desconcierto, miedo y exceso. De escuchar rock con auriculares, de ver películas violentas y videos en Youtube. De hacerse famoso por un minuto, or un año. De amor fácil y dinero difícil. Tiempos de relatividad. De no saber distinguir lo bueno y lo malo. De cuestionamiento y cambio. La izquierda se transformó en un pasquín siniestro poblado por farsantes. La derecha siembra violencia y desigualdad, racismo y odio. La gente se refugia en sus celulares, cines, drogas y alcohol. El anarquismo parece lo más simple. Una nueva guerra fría asoma. O se está de un lado o del otro. Aparece una nueva versión del mundo con buenos y malos.  Ignorantes y sabios.

Mientras tanto…tiempos de buscar a gritos a alguien que no quiera solo dinero o sexo. Tiempos de buscar y encontrar un simple diálogo, una comunicación con algún ser humano. Tiempo de refugios, de utopías en mentes aisladas. Tiempos de buscar fórmulas mágicas y gurúes.

Y ahí voy, como tantos otros, buscando a gritos a mi Mesías, mi gurú. O algún amor o beso que me devuelva mi sentido de ser humano. Buscando ese abrazo del niño que todavía ignora ese mundo que está y tal vez no exista cuando crezca. Ese niño todavía riendo por esa broma tonta de su padre. Me refugio en esos niños que me devuelven la esperanza. Esos niños todavía ríen…de verdad. Y me regalan su sonrisa. Gracias.

Tiempos

la-importancia-de-los-bosques-en-la-tierra

Tiempos de encontrar nuevos caminos.

Otro año que se va y otro que comienza. Tiempo de balances, de reflexiones, de dietas y cambios, de resoluciones? Así dicen, pero para todo el mundo parece ser más de lo mismo. Otro año de fiestas donde la gente tapa los agujeros emocionales con compras, con alcohol o con fuegos artificiales. Tiempos de tabletas, de e-mail y de mensajes de texto. Tiempos de GPS, de HD, ISIS y CIA. Tiempos de Trump, de idealismos muertos y promesas incumplidas. Tiempos de individualismo, mentalidad empresaria, competitividad y “teamwork”. De nacionalismos, populismos, seguridad y policías en las calles.

Para mí, entonces, son tiempos para la soledad y el recogimiento. De búsqueda. De darme cuenta que viví muchas décadas y no aprendí nada, o lo que aprendí no sirvió para cambiar el mundo. Tiempos de comenzar de nuevo, en otro camino, con otras personas y en otros lugares. Tiempos de alejarme, de ignorar y de tolerar para poder vivir. Tiempos para ser otra persona, para salir de mí mismo y descubrir.

Tiempos para correr, transpirar y sentir mis músculos vivos. Para saborear un vino y caminar por el bosque. Tiempos para detenerme a mirar bien las flores, los pájaros y los árboles. Tiempos para compartir una charla y un abrazo. Tiempos para reecontrarme con los demás seres que sufren y viven todavía creyendo que un mundo mejor es posible. Quedarán todavía? Voy a salir a buscarlos, antes que sea tarde…

Sentimientos que azotan

sadness-man-in-the-shadow

Sentir el dolor y no saber qué hacer.

Puede uno acostumbrarse al dolor, la pena, la angustia y la tristeza? Puede uno navegar años por un mar de desesperanza, luchando por cambiar eso que nos lleva a estos estados, sin ver resultados y sin caer en pozos aún mas profundos que nos lleven, tal vez, a la muerte (física o en vida, traducida en inacción, depresión e inacción)?

Hay un pozo final donde caemos, finalmente, víctimas de tantos golpes, como cae un boxeador luego de ese último golpe, que no sería el que lo tira sino fuera porque recibió cien otros antes? O podemos mantenernos de pie, o levantarnos, salvados por un “gong” o una toalla o unas palabras en el rincón?

Nos sirve el llanto eternamente? o la terapia? o el sexo? o el “shopping”? Hay que esperar? Tantas, tantas preguntas me hago en estos tiempos de dolor, de cosas que no se resuelven, de penas y llantos que me asaltan sin esperarlo, de atontamientos.

Sí sé que nada puede hacer para cambiar esa realidad que me azota, me carcome y me disuelve el corazón. Sí sé que no es mi culpa pero me afecta. Sí sé que mi energía es limitada y cuando la consumo en dolor, llanto y desesperanza, se me agota y me queda menos para la risa, la alegría y el placer. Sí sé que también mi tiempo es limitado y no puedo darme el lujo de sufrir tanto.

Pero aún sabiendo todo eso, no es suficiente. Los latigazos siguen llegando, y si no llegan, están los recuerdos, las cicatrices de esos latigazos, que los veo cada vez que me veo el espejo y me los recuerdan.

Días de dolor, de alegrías impuestas y de preguntas sin muchas respuestas…

 

 

El peso del pasado

El pasado nos persigue. Como personas y como paises. Nuestra memoria esta llena de historias, vivencias, hechos y filosofias;pecados y grandeza. Mas o menos, llevamos la vida como podemos, luchando entre los desesos egoistas y los actos altruistas. Nos sentimos mas o menos satisfechos. Nos miramos al espejo y vemos al verdadero yo. Mas viejo, mas sabio, mas sufrido, mas “vivido”. El pasado, aunque pasado y abandonado, sigue alli, poblando nuestra mente de fantasmas y recuerdos y pesadillas.

Por mas que decimos siempre: hoy es un nuevo dia, “lo pasado pisado”, “empezar de nuevo”, y tantas otras pavadas por el estilo, lo concreto es que el pasado nos habita, nos controla, vive en nosotros, como las arrugas de los a;os y los achaques del cuerpo no nos abandonan por mas que nos hagamos cirugias o no quieramos verlos. Si esas arrugas no se van, como se podrian ir los recuerdos y vivencias?

Asi, ese pasado, a veces se transforma en algo tan pesado que hasta nos arrastra hacia el, como una pesa lleva un cuerpo al fondo del mar, como en esas ejecuciones de pelicula desde barcos piratas. Esa bola de cemento maldita nos empuja al fondo del abismo y por mas que hagamos fuerza, nos lleva, imparable.

Que otra cosa es el amor, sino pasado? Que otra cosa el dolor, sino pasado? Que otra cosa el temor, sino pasado? Que otra cosa, en fin, la vida, sino pasado? Como amar sin historia? como sufrir, sin hechos que ocurrieron? como vivir con miedo, sin pesadillas ocurridas?

Negar el pasado es como estar muerto, como no ser ya que nuestro pasado es todo. Hoy decido recibir mi pasado, llenarme de el, hundirme sin resistencia con ese peso maldito y dejarme arrastrar.

Y asi como yo, nuestro pais, la Argentina, esclava de su pasado, no puede arrancar, a menos que acepte ese pasado pecaminoso, horrible, violento, y grandioso.

Ahora si. Ahora, sin futuro, ni presente, soy yo. El que fui, el que he sido. Ysiempre sere.

Condenado

20160312113419_condenado-a-tres-aa-os-de-ca-rcel-p

Se puede estar condenado siendo libre? Sí.

Es posible tener otra vida? Dejar todo y comenzar de nuevo? Que pasa cuando uno se ve a si mismo y siente que nada de lo que tiene o le pasa lo hace feliz? Se puede o se esta condenado a esa vida? Recuerdo que en business se llama a esa imposibilidad el “costo de cambio”: una empresa esta condenada a morir porque le resulta mas “barato” no cerrar. Yo sere eso? una empresa condenada? Y que hace la mente cuando la vida te ha condenado? Intenta refugios, pasajeros, mentales, fantasiosos. Asi, me refugio al dormir. Siento en ese momento que salgo de mi vida y vivo otra, la de los suenos. Y cada manana, trato de recordar esos suenos donde soy verdaderamente libre. Y tambien encuentro refugio en caminatas, en partidos de ajedrez o incluso atontandome en el trabajo. No hay futuro, solo este presente funesto, solido, inmutable, imposible de eliminar porque es gigante como una montana. Y la mente busca, imagina salidas, algunas graduales, otras mas bruscas. Hasta la muerte ronda la cabeza pero eso negaria la esperanza y siempre hay alguna. Vender todo, dejar todo, abandonar y dejar que la vida llegue. Asi son mis dias y asi sigo…sin saber en donde terminare.

Volviendo

Ave-Fénix

No he muerto todavia, pero si muero, espero volver mas fuerte.

No tengo tiempo para escribir. Por eso lo hago en twitter en cuotas. Intentare volver pero cuesta cuando hay problemas personales que lo impiden. Ojala tenga las fuerzas para superarlos y volver a ser el mismo u otro distinto pero mejor. Como cuando el Ave Fenix. revivio…

De como los sacerdotes fueron echados a patadas del templo siniestro…

CMI2XgVXAAIL9oj

Un culto a punto de desaparecer y sacerdotes a punto de ser echados del templo…

No puedo mas que alegrarme de las noticias que llegan de Argentina. Aparentemente, el 22 de noviembre ganaria Macri la carrera a la presidencia, dejando de lado una epoca de las mas oscuras de la Argentina (y vaya que las ha habido). Al comienzo, este gobierno, como a muchos, me simpatizó; aparentaba representar un enfoque nacionalista y progresista. Surgió después de un gobierno (el de la Alianza) que había reunido a un grupo de disidentes peronistas (Frepaso) con lo que quedaba de un radicalismo decadente. Y la imagen de ese gobierno cayendo después de la represión en Plaza de Mayo, el escandalo de las coimas por la flexibilizacion laboral más el “corralito” dieron a ese gobierno K todo el aval que necesitaba. Lamentablemente, luego de lograrse cierta aparente estabilidad económica y crecimiento (no lo viví porque dejé el país luego del 2001), el gobierno, recurriendo al màs clásico estilo autoritario, comenzó lo que yo llamo el sistemático “lavado de cerebro” a la población. Creó la imagen de un gobierno progresista utilizando las organizaciones de derechos humanos para su provecho, no permitió ningún tipo de cuestionamiento a sus políticas y creo todo un aparato de propaganda para fomentar esa imagen falsa y consumar ese lavado de cerebro. Y yo creo que ese “lavado” ha sido lo peor de todo porque sentó las bases para todo tipo de atropellos y corruptelas. Los viajes que hice a la Argentina estos años no hicieron más que confirmarme esto. Encontré amigos que defendían este gobierno con argumentos indefendibles y fanatismo irracional. No era posible ningún tipo de discusión ya que justamente el famoso “relato” gubernamental es axiomático, basado en verdades indiscutibles. Por ejemplo, ellos se adueñaron de la verdad, son los portadores de la verdad y de lo bueno ya que al ser elegidos por el pueblo, las minorías son consideradas el “enemigo”, los “gorilas” y los “vendepatria”. Al ser los únicos con derecho a hacer y a opinar, automáticamente, todos los demás pasan a estar equivocados y a ser prácticamente “traidores”. Los diarios o medios opositores, pasan a ser automáticamente “medios o periodistas golpistas” ya que el cuestionamiento es considerado algo casi “ilegal”. Por supuesto que aquel que pertenece al gobierno, aunque sea un corrupto, estafador o inútil, esta automáticamente “perdonado” o justificado ya que pertenece al bando que tiene la “verdad” ye esto “lava todos los pecados”. De esta manera, esta ideología barata, se fue apropiando de muchos cerebros, pero no los suficientes ya que la realidad no se puede tapar. Asi, en mis viajes, pude comprobar la pobreza existente en tantos lugares, los privilegios de esa casta gobernante, la delincuencia proliferando por doquier, la droga extendida en su uso y tráfico y el discurso autoritario y la propaganda por todas partes. Recuerdo mis charlas con personas que supuestamente han estudiado y piensan justificando al gobierno con los argumentos mas increíblemente estúpidos como decir que los acuerdos con China (que ni siquiera creo se han consumado realmente) indicaban la visión de estadista de Cristina, al ubicarse en una tercera posición, o decir que la supuesta corrupción era una invención de Clarín para derrocar al gobierno más popular de la historia. Los lugares comunes o “slogans”, la descalificación o el insulto han sido los únicos argumentos que he podido escuchar cada vez que alguien defendía al gobierno. Han llegado a crear, creo, algo así como un ministerio de Propaganda.

En síntesis, este gobierno transformó la política en una especie de religión, donde los sumos sacerdotes (Nestor en su momento y Cristina luego) recitan “la palabra”, sus segundos (los medios afines de propaganda y seguidores más fanáticos y encumbrados) se encargan de llevarla a todas partes, sus servicios (al mejor estilo de la dictadura) se encargan de detectar, descalificar y eliminar (todavia no sabemos como se terminó con Nisman) a los opositores y un ejército de “militantes” y fieles repite sin cesar esos “padrenuestros”.

Afortunadamente, no llegaron a apoderarse de los medios opositores y consumar un “lavado más a fondo”. Las elecciones de octubre último demuestran que hasta el mejor discurso y aparato propagandístico no puede tapar una realidad y que muchos cientos de miles comienzan a “despertar” de las “drogas” inoculadas durante años.

Hay una esperanza de cambio, no sabemos lo que viene, pero al menos se avizora la posibilidad de que éstos sacerdotes y sus seguidores sean echados de sus santuarios y despojados de sus privilegios. Se avizoran tiempos de cambio que espero sean profundos y que permitan el camino final hacia una verdadera democracia, a una democracia a la que todavía estamos lejos de conseguir mientras exista esa corporación politica corrupta. Que una fuerza no tradicional haya logrado el triunfo es una buena señal ya que el radicalismo ha demostrado en su momento su incapacidad para lograr los cambios y también ha caido en la corruptela. Por ahora, hay que apagar los incendios, echar a los sacerdotes del templo, y comenzar un proceso de cambio complicado ya que muchos siguen todavía hipnotizados por el discurso vacío y maligno.

Estamos a las puertas de otro “Nunca más”. Enhorabuena…

Refugio en el tiempo

_1016829

Justo ahi, en ese arbol, el tiempo se detiene y me protege, por una eternidad…

Un rincón alejado en cualquier parte. O un sitio en medio de la nada. O un lugar abandonado, donde alguna vez alguien vivió o estuvo. O simplemente un lugar por donde la gente esta o pasa pero de repente, un domingo, esta desierto. Siempre esos lugares, que encontraba o encuentro a mi paso por esta vida, me llaman la atención. Y por años no he podido saber porqué. Me quedo varios segundos observando el lugar, sin poder entenderlo. Hasta que hace unos días comencé a descubrir el misterio.Descubrí que esos lugares me conmovían (o conmueven) especialmente cuando mi vida no va muy bien.  Refugio en el tiempo…Así lo he llamado. Hasta ese día creía que el tiempo no se detenía o que el presente no existía, que era solo un punto inexistente entre el pasado y el futuro. Descubrí que mi mente o mi ser necesitaban refugio del vivir, de los dolores de la vida, de mi presente, de mi tristeza o cansancio. Y que no podía encontrar reposo, serenidad o simplemente refugio, escape. Pero ahí están esos rincones, alejados, eternos, donde el tiempo no pasa, donde el pasado no existe ni tampoco el futuro. Ahí, inmóvil, ese árbol o arbusto, en medio de mi camino, en medio del bosque. Ese cartel, puesto ahí hace años, inmóvil, desgastado, cercano, disputándole la eternidad a esas estrellas cuya luz viajó ya miles de años hasta mis ojos. O esa pared vieja, que ha soportado vientos y lluvias infinitas. Ese rincón de eternidad está ahí, me espera todos los días, protegiéndome de mi vida.. ahí vivo eternamente y no tengo memoria ni esperanza, tengo olvido y libertad.