Better call Saul o el mito del self-made-man

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Admirable “self-made man”. 

Estoy cansado de las peliculas de Hollywood con sus lugares comunes. La lista es interminable. Los mensajes subliminales casi infinitos. Lo interesante es que nunca cambian. Pero hay uno en particular que me molesta mucho. En cualquier pelicula donde aparece una familia supuestamente responsable, siempre aparecen los padres ahorrando dinero para la educacion de sus hijos y enviarlos a las mejores universidades ya que segun la universidad donde van sera su status y dinero que ganaran. No me interesa mencionar el mensaje clasista sino el hecho de que esos hijos siempre aparecen protegidos por sus padres como si fueran estupidos incapaces de trabajar y pagarse los estudios. Esa idea de extrema proteccion para esos hijos es totalmente contradictoria con la ideologia estadounidense del “self-made man”. Implica la idea de que esos hijos son tan tontos que no podran salir adelante sin padres que ahorren dinero para ellos. Me pregunto porque. Creo que la explicacion es que para ellos la idea de ahorrar, ser buen ciudadano y pagar las cuentas es mas importante que la de ser una persona independiente y con capacidad para salir adelante. Son muy pocos los casos de peliculas donde esa idea no esta. Una que me gusto es la serie “Better call Saul” en Netflix, de Vince Gilligan. Alli el hombre ( un excelente actor de apellido Odenkirk) estudia y trabaja y logra ser abogado por si mismo e una universidad desconocida a puro esfuerzo. El personaje es retratado con toda su humanidad y fuerza, en contraposicion con su hermano que fue a una buena universidad y es funcional al sistema. Increible hallazgo, aunque por supuesto “Saul” es un poco, digamos…delincuente. No podia ser perfecto…

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Cansado

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Cansado pero recuperando fuerzas para seguir creyendo en el cambio.

Estoy cansado de estar entrampado en mi trabajo, de Trump y sus justificaciones, defensores y atropellos, de la competencia, de los buenos y los malos y de los perdedores y ganadores. Estoy cansado de los lindos y los feos. Estoy cansado del egoísmo y del “ése no es mi problema”. Estoy cansado del dinero y de la violencia. Estoy cansado del amor por interés y de la mentira. Estoy cansado de buscar gente buena, que escuche y me cuente sus cosas sin miedo.

Estoy cansado de ver en los diarios gente morir por miles de motivos y de pensar que debo vivir todo lo que pueda porque me puede tocar a mí en cualquier momento. Estoy cansado de tener que planificar todo para que el futuro no me atrape desprevenido.

Estoy cansado de sonreír a mis jefes y a mis subordinados simplemente porque es lo que corresponde. Estoy cansado de no poder vivir otra vida donde la prioridad sea la generosidad, el respeto y la paz.

Estoy cansado de los políticos y de los “businessmen” que existen gracias a que hay suficientes pobres que los sostienen.

Estoy cansado de buscar el amor y sólo encontrar momentos.

Aún así, sigo viviendo, porque no me he cansado todavía de tener esperanza…

Sentirme vivo

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Cada vez que puedo, paro en medio de la nada y la ruta, solo para sentirme vivo.

Alguna vez leí en alguna parte que el hombre ha vivido en el mundo “civilizado” una ínfima fracción del tiempo que ha existido en La Tierra; en otras palabras, nuestro mundo de autos, aire acondicionado, antibióticos y edificios es tal vez nada comparado con el tiempo vivido en las cavernas o debajo de los arboles y en cuevas. Ni que hablar del tiempo con celulares e internet.

Será por eso que me siento vivo cuando siento o huelo la lluvia en un bosque? Será por eso que me siento vivo cuando corro bajo el sol? Será por eso que me siento vivo cuando veo un amanacer, escucho el ruido del mar o escucho el viento en una montaña? Será por eso que a veces paro mi auto en medio de la ruta desierta y me quedo parado ahí, observando y sintiendo? Será por eso que solo me siento vivo cuando hago el amor contigo y te digo que te quiero?

El tiempo no existe

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El tiempo no vale nada sin vivencias y es infinito si se llena de ellas.

Despues de dudarlo mucho vuelvo a escribir. Tal vez debería escribir algo todos los dias, aunque sea cortito. Este tiempo para mi ha sido de cambios. Es increíble como las cosas pueden permanecer estáticas durante mucho tiempo, anos y como algo importante, revolucionario, drástico, determinante, puede ocurrir en poco tiempo, minutos y cambiar todo para siempre. Eso me ha pasado a mi; algo importante, determinante, nuevo, me ha ocurrido y ya no soy el mismo de antes. Soy otro. El tiempo dejo de pasar. Me ocurrió algo, que podría sintetizarse en algunos eventos encadenados que trajeron cambio a mi vida y a mi ser.

El cambio mas importante es el cambio interior. He cambiado. Soy un hombre nuevo, hecho de mi historia pero nutrido ahora de lo que me ha pasado. El tiempo perdió sentido. Descubrí que la vida no es tiempo o, mejor, que en la vida el tiempo no es importante. La vida son vivencias, decisiones, experiencias que nos llenan o nos destruyen, pero que, al fin de cuentas, el tiempo no existe cuando vivimos realmente. El tiempo solo cuenta cuando nuestra vida esta vacia, quieta, empantanada, llena de miedos, dudas y frustraciones. Cuando no es así, somos eternos…

Días

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Días en los que todo me recuerda a vos.

Hay días en los que el pasado no me atormenta. Hay días en los que puedo vivir el presente, el aquí y ahora sin preocuparme por lo que pasó. Hay días en los que el futuro y el presente se unen en armonía y siento que todo lo que tengo, incluso la posibilidad de escribir, son regalos que no puedo despreciar. Hay días en los que puedo recorrer los lugares que recorrimos juntos, sin que nada me ponga triste o nostálgico. Días en los que nada puede derribarme y puedo pensar en el futuro sin preocuparme. Hoy no es uno de esos días. Hoy el pasado me asalta en cada rincón, cada paso que doy, cada palabra que escribo. Hoy no puedo olvidarte ni pensar en nadie más. Pero al no tenerte, siento como que estoy muerto, sin futuro ni presente, sin vida ni alimento. Hoy todo es pasado y recuerdos. Cosas viejas que he dejado en su lugar como para tenerte cerca. Hoy siento que debo hacer algo para crear un futuro sin vos, sin tu presencia. Afortunadamente, días como estos son cada ves menos.

Espíritu de grupo

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Espiritu de grupo por todas partes

Una de las cosas que más me molesta de EEUU (donde vivo y es más evidente), aunque lo mismo se ve en muchas partes del mundo, es lo que se llama espíritu de grupo: esa idea de que pertenezco a un grupo, una profesión, una empresa, un equipo o lo que sea y que somos los mejores y/o pretendemos serlo. He visto el uso y abuso del concepto por todas partes, especialmente en cualquier trabajo que he tenido. Fomentar la competencia entre grupos es algo que no soporto. Lo vemos cuando juegan equipos de algún deporte o cuando una empresa pretende sobrepasar en ventas a otra. Es bueno tener amigos, es bueno ayudarse unos a otros pero no es bueno negar ayuda o competir con otros para demostrar que somos los mejores. Ya se que soy un idealista y que las cosas nunca son como yo quisiera pero no sería mucho mejor fomentar la cooperación entre grupos, la ayuda mutua, el compartir lo que sabemos, el ayudar a los que más necesitan sin tener que demostrar quién ayuda más? Vivimos en un mundo donde la idea de competencia ha triunfado, donde la idea de lo social y el compartir han fracasado ya que el abuso del uso de lo social ha llevado a autoritarismos y dictaduras violentas y degradantes. Pero eso significa que tengamos que soportar de ahora en más sólo las ideas de individualismo y competencia? Estamos condenados? Seguirán durmiendo en las bibliotecas las utopías y sueños de tantos que quisieron un mundo más equitativo? Si eso es así, indudablemente el mundo tiene los años contados.

Mi mundo de fantasía

Para el blog
Te extraño

Mi vida transcurre entre dos mundos. Uno es el mundo real, donde vivo, duermo, tomo duchas, como, trabajo, pago deudas y escribo; el otro es el mundo de fantasía, donde vive alguien que quiero pero no está. En este último está mi mente, pero no mi cuerpo. El mundo real vive atravesado por ese mundo de fantasía, de afectos, de memorias y pensamientos, que aparecen de tanto en tanto y van formando parte de él, confundiéndose. Mi mundo real no existe ya que lo atravieso físicamente pero mi mente y corazón están en otra parte. Mi mundo de fantasía sí existe ya que lo pienso, lo vivo, me hace reir y llorar y no me deja dormir o me deja. Mientras duermo, mi mundo de fantasía me toma completamente y me hace soñar con él. Es ahí cuando ese mundo se hace más “real”. Mientras escribo, siento las teclas debajo de mis dedos pero mi mente tiene tu imagen, esa casa donde vivíamos, los olores y nuestras manos tomadas. Tu sonrisa y tu voz.

La hoja en la tormenta

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Tal vez la calma real nunca llegue.

En la vida voy rodando, siendo arrastrado por una corriente que me manda contra lo que sea. Soy una piedra, un palo o una hoja, tal vez un insecto muerto. Estoy completamente abandonado a la voluntad de Dios. Como alguna vez leí (en ese libro de Lin Yutang), soy sólo una hoja en la tormenta. Me llevó mucho tiempo reconocerlo y aprender a no resistirme. Es la parte más difícil, porque uno insiste en querer manejar algo incontrolable y se gastan infinitas energías inútilmente y porque, además, por ahí aparecen falsos espejismos que nos confunden.

¿Como llegó el aprendizaje? Con el sufrimiento. Por muchos años pensé que mi vida estaba totalmente manejada por mí. Y en cierta manera, era así. Hasta que comenzaron a ocurrir cosas malas, muy malas en mi vida. Antes, las cosas no eran tan malas y esas cosas “menores”, justamente, por ser de poca importancia, parecían no contradecir la regla general de que mi vida era manejada por mí. Cuando comenzaron a ocurrir las cosas malas, que realmente me dañaban, me provocaban dolores antes desconocidos, sufrimientos profundos, momentos de pánico y desesperanza, y que por más que intentaba, no podía evitarlas, descubrí que nada podía hacer, que lo que realmente podía manejar era nada, ya que todo ese poder que tenía no me servía para cambiar el destino de sufrimiento.

Entonces comencé a encontrar refugio, a aprender a vivir en la correntada; acostumbré mi cuerpo y mi mente al sufrimiento, encontré placer hasta en lo más ínfimo y que antes parecía no importante y la risa en algunos rincones insospechados. A la manera de esa hoja en la tormenta, aprendí a aferrarme a lo poco que podía, a disfrutar correntadas menores, aprendí a distinguir las malas aguas de las no tan malas. Cuando descubrí que ya no podría salir nunca de esa corriente tremenda, de esa tormenta que parecía no amainar y que sólo debía aprender a vivir en ella, mirando de reojo la orilla calma y absoluta…recién ahí comencé a entender mi vida.

Tiempos II

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Todavía hay esperanza.

Tiempos de desconcierto, miedo y exceso. De escuchar rock con auriculares, de ver películas violentas y videos en Youtube. De hacerse famoso por un minuto, or un año. De amor fácil y dinero difícil. Tiempos de relatividad. De no saber distinguir lo bueno y lo malo. De cuestionamiento y cambio. La izquierda se transformó en un pasquín siniestro poblado por farsantes. La derecha siembra violencia y desigualdad, racismo y odio. La gente se refugia en sus celulares, cines, drogas y alcohol. El anarquismo parece lo más simple. Una nueva guerra fría asoma. O se está de un lado o del otro. Aparece una nueva versión del mundo con buenos y malos.  Ignorantes y sabios.

Mientras tanto…tiempos de buscar a gritos a alguien que no quiera solo dinero o sexo. Tiempos de buscar y encontrar un simple diálogo, una comunicación con algún ser humano. Tiempo de refugios, de utopías en mentes aisladas. Tiempos de buscar fórmulas mágicas y gurúes.

Y ahí voy, como tantos otros, buscando a gritos a mi Mesías, mi gurú. O algún amor o beso que me devuelva mi sentido de ser humano. Buscando ese abrazo del niño que todavía ignora ese mundo que está y tal vez no exista cuando crezca. Ese niño todavía riendo por esa broma tonta de su padre. Me refugio en esos niños que me devuelven la esperanza. Esos niños todavía ríen…de verdad. Y me regalan su sonrisa. Gracias.