Isidoro Boudou

Algunos memoriosos cincuentones recordaran al famoso Isidoro Cañones . El tipo era un bon-vivant, un playboy, hijo de un coronel (la historieta tal vez nació en esas épocas donde era respetable ser militar), lleno de dinero, nunca trabajaba y gustaba de la vida lujosa y de la “timba”. Obviamente, mostraba todas las características: egoísta, mal pensado, “ventajero” y aprovechador.  Mas todavía, el tipo no se hacia responsable por nada, no se comprometía con nadie, no cumplía promesas ni hacia favores. De mas esta decir que el tipo tenia dinero ya que su tío, el coronel, a su vez, era propietario de inmensos  campos los cuales son el mejor ejemplo de la riqueza argentina. Era lo que muchos llamaban un “tarambana”, un “chanta”, términos típicos argentinos para “pintar” estos personajes.

El “chanta” argentino perfecto…

Tal vez ese personaje era el arquetipo del argentino, o de lo que al argentino le gusta ser: estar lleno de plata, no trabajar (ya que trabajar es para los “giles”) tener mujeres, autos, propiedades y viajar. Ni siquiera el sueno americano ya que este implica trabajar. En la Argentina existe algo mejor que ese sueno americano: es el sueno argentino: no trabajar y tener mucho dinero. Hay varios personajes actuales que reflejan ese modo de vivir y de pensar. Hoy mirando el diario veía a Boudou, vicepresidente, pelilargo, rockero, rodeado de alguna mujer bella, usando motos y autos caros, codeándose con el poder, viviendo en Puerto Madero, “caradura” que a pesar de estar sospechado de negociados no presenta la renuncia y, tal vez lo peor de todo, luciendo una sonrisa falsa y simulada eternamente.

Cual es la razón por la cual estos personajes llegan a esos lugares de privilegio y gozan de impunidad? El caso de Boudou es un ejemplo muy visible por su cargo, pero hay infinidad de casos similares a niveles mas bajos. Recuerdo que en Mendoza había un Jefe de Gabinete de Ministros famoso por sus borracheras, mujeriego y “chanta”. Porque no solo llegan sino que difícilmente sufren el escarnio o condena públicos que se merecen?

Tal vez la respuesta es la cultura argentina eternamente inclinada a favorecer a aquel que es “canchero” o “vivo” o que “se las sabe todas”. En el ideario popular argentino es mejor visto que ninguno aquel que cobra sin trabajar o que cobra trabajando poco, o que se las arregla para conseguir entradas gratis. o que tiene amigos que te hacen pasar primero o gratis. Los trabajos se consiguen por amiguismo o acomodo y aquel que tiene amigos o “acomodo” es el mas inteligente. Algo así como en el fútbol es mejor hacer un gol con la mano y que no lo descubran que hacerlo bien y legalmente. Maradona sintetizó genialmente esa argentinidad en ese famoso partido contra Inglaterra convirtiendo un gol con “la mano de Dios” y otro que es el mejor gol de todos los tiempos. Los dos goles hacen gozar al argentino por igual, uno porque lo hicimos de “vivos” y el otro porque somos geniales.

Asi, contradictoriamente, la Argentina tiene un Favaloro que dio su vida y su inteligencia por los pobres y un Boudou, “chanta” ungido en el poder por la gracia de su funcionalidad a un gobierno corrupto. Isidoro tenia a Patoruzu que era su antítesis. Ahora bien, por alguna razón, los “vivos” o “chantas” gozan de mas prensa y apoyo. Tal vez porque simplemente, al ser “chantas” y caraduras” llegan con mas facilidad a los lugares de poder, los lugares donde se toman las decisiones. Justamente porque se han dedicado toda su vida a “chantear” a enganar, es que han aprendido a utilizar a otros, a mentirles, a embaucarlos. Asi, los que “estudian”, los que respetan, los que tienen dignidad, suelen no ocupar esos cargos de poder ya que allí tienen que dedicarse a eso en lo que los chantas son maestros: mentir, enganar, confundir, prometer sin cumplir, y todo con una sonrisa.

Esta casta política es eso, un grupo de chantas, amamantados por chantas mayores en los partidos políticos, solventados por chantas en empresas, justificados por chantas en los medios de comunicacion, siempre  dispuestos a hablar de ellos, a publicar fotos y hablar de sus proezas, alimentando ese ideario popular de mejor “chanta y vivo” que honesto y trabajador. Recuerdo mis tiempos de trabajar en la política de mi provincia Mendoza y cuantos “chantas” encontre por doquier, tipos que decían una cosa y hacían otra, que tramaban cosas contra otros, que nunca decían la verdad, que me mentían, que decían que no estaban y se hacían negar. Hasta hoy para mi es un misterio sobre como les funciona el “mate” a estos tipos. Pero eso es tema de otros posts que ya he escrito o seguiré escribiendo.

Alguna duda sobre porque Boudou es vice, o porque D’Elia o Hebe de Bonafini están donde están?

 

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Victimas…o de como un gobierno personifica el mal…

Nunca me ha gustado la palabra victima. Es una palabra triste. Refleja impotencia, debilidad, imposibilidad. Es una palabra negativa. Presupone la existencia de alguien que es lo opuesto: fuerte, potente, con posibilidades e incluso feliz, el victimario. Dos caras de una misma moneda. La historia del mundo tal vez, desde Cain y Abel. Me recuerda hombres golpeando a mujeres y niños, a nazis metiendo en trenes de muerte a judíos, a Stalin o a Mao, a Hiroshima o Nagasaki, a las Torres Gemelas. Pero hay victimas no tan obvias, tal vez incluso peores que esas tan obvias: aquellas que no saben que lo son, aquellas que caen o sufren a manos de victimarios que muchas veces parecen bondadosos.

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Falta de educacion, pobreza, trafico de ninos, violencia…nada es suficiente para que una casta politica se conmueva y cambie algo…

Asi, el chico reprimido por padres supuestamente bondadosos, o las mujeres mantenidas por esposos ricos cuyas vidas transcurren en la inutilidad, o los chicos de ricos mantenidos sin amor de padres, o los chicos pobres condenados por un sistema corrupto que no les da mas oportunidad que un cigarrillo de marihuana o cosas peores, o las jóvenes que se prostituyen por unos pesos que no pueden conseguir de otra manera, o aquellos que ven peliculas de Hollywood y “compran” los mensajes subliminales de competitividad y éxito, o del dinero como único medio para la felicidad. Y tantos otros mensajes enviados por medios mercenarios que a su vez están comprados por el dinero y el rating.

Y leo una carta de la madre de una chica desaparecida en la democracia mentirosa argentina, no una desaparecida por la dictadura, sino una desaparecida como tantos otros miles por una democracia manejada por farsantes que esgrimen banderas falsas y venden mierda diciendo que son flores. Una chica  perdida en la inseguridad infinita argentina, y un padre muerto en las infernales rutas sin control de la Argentina. Y la señora, atinadamente, dice que es una victima. Y es cierto. Es una victima, En este caso, una victima de gobiernos corruptos que por 3 decadas han asolado la Argentina, precedidos por dictaduras infames que han hecho de la Argentina un lugar donde unos le echan la culpa a otros y los que están de turno en el poder solo se llenan los bolsillos de dinero sucio generado a costa de la marginacion de millones. Eso es la Argentina ahora, un pais donde una minoría se enriquece y miente a la gran mayoría, un pais donde una mayoría es y ha sido victima de aprovechadores, estafadores y mentirosos que llegan al poder para enriquecerse y mantener a la otra mayoría obnubilada con historias, “relatos”, interpretaciones y otros estupefacientes de distinta clase. Muchos emigran o emigraron, como yo, otros, mueren en las calles victimas de la violencia instalada como un modo de vida, otros, mueren en vida, encerrados eternamente en sus casas sin poder salir o caminar o guardar un auto por el miedo a ser muertos y asaltados. Otros mueren en trenes, viajando como animales, algunos caen del tren, o mueren en trenes que chocan, o en colectivos chocados por esos trenes, o siguen muriendo aun cuando llegan a su trabajo a ganar esas miserias que son los salarios mínimos. Otros mueren de desesperanza, haciendo colas para cobrar jubilaciones miserables o para ser robados cuando están en sus casas. Otros mueren día a día, haciendo colas o sufriendo piquetes y paros en cualquier calle. Otros, bien jóvenes, mueren de a poco, por no tener clases en las escuelas, o por no tener lo mínimo para una buena educación, o en la violencia a la salida, o mueren en tristes filmaciones subidas a youtube, pateados en la calle. Mas aun, aquellos que tienen la posiblidad de estudiar seguiran muriendo buscando un trabajo digno o prostituyendose con el poderoso de turno para un cargo. Ni que hablar de aquellos que nacen, viven y mueren en villas paupérrimas nunca erradicadas y ahora ascendidas a “barrios” a través de la mentira oficial.

La Argentina se ha transformado en una gran victima de sus dirigentes, de mentirosos profesionales que, desalmados como nunca, siguen mintiendo y siguen despreciando a un pueblo que los voto. Peor de todo, siguen reclutando jóvenes en organizaciones hechas para tomar el poder y usarlo en su provecho. Y peor aun, disfrazan y esconden sus intenciones detrás de discursos, ideas falsas, descalificaciones e inventan falsos enemigos o falsas dicotomias. Asi, un amigo mio que todavía vive en la Argentina, comiéndose ese verso me decía, cuando le preguntaba como anda el país:

– bueno, hay muchos problemas, pero el mayor es que estamos presos de dos grupos: el gobierno y Clarin.

Este amigo mio, se trago el verso de que hay dos grupos en pugna, cuando en realidad, en este caso, se trata de un diario, un grupo empresario, del cual nadie duda que debe haber cosas oscuras y criticables, pero que de ningún modo puede ser igual o mas poderoso que todo un Estado, un gobierno que es capaz de hacer leyes y dirigir recursos de miles de millones. Seria como decir que el poder en Estados Unidos se disputa entre el gobierno y CNN. Asi escuchaba tambien a otro de tantos voceros de la mentira oficial, Victor Hugo Morales, comparando el poder de Clarin con el poder del gobierno.

Mi amigo es otra victima, como tantas otras, del verso, de la mentira, ya que nada hay mas terrible que un pueblo engañado.

Victima no es una palabra que me guste pero califica mejor que ninguna a lo que ocurre en la Argentina…