Nebraska o la vida sin sentido o la opresion de la “libertad”…

Hace unos dias vi una pelicula interesante: Nebraska. Una buena pelicula para mi es aquella que nos inspira y/o tiene buenas imagenes y/o nos hace pensar y/o arroja luz sobre algunas cuestiones. Esta logra todo eso, tal vez sin sospecharlo imagino ya que quien no conoce la idiosincracia argentina y/o estadounidense, dificilmente pueda hacer la conexion.

Image

Vidas sin sentido, en un sistema sin sentido, retratadas magistralmente…

Por un lado, el film muestra en forma impactante, la soledad, el egoismo y la  la existencia vacia de mucha gente. Desfilan personas que aparentemente viven por vivir, cumpliendo con las funciones naturales minimas que exige la vida: comer, dormir y trabajar. Los personajes, privados de la cultura que da el estudio, los libros o los viajes, viven en un mundo minimo, triste, hueco, vacio, frio. Dotados de lo minimo para cumplir con las funciones vitales, en un pais (su mundo en este caso) donde nada hay para cambiar ni cuestionar, hacen sentir al expectador algo asi como una opresion solo comparable a la que se siente mirando una pelicula ambientada en la Europa del Este previos a los 90s.

El color gris pinta aun mas la pesadez de esas tristes vidas sin futuro, presente ni pasado. El plot va inundandonos de pesadez y aquel dialogo casi final cae sobre nosotros como un mazaso final cuando el hijo le pregunta al padre: “Quisiste tener una granja alguna vez?” y el padre le responde, secamente:” No recuerdo” “No importa…” (I don’t remember, it doesn’t matter…). Ya nada importa… Los pueblos perdidos en el cemento, las vidas olvidadas en las calles y casas, la sinrazon de la vida. En ese escenario se despliega un argumento increible, ridiculo, absurdo, tal como esas vidas deben ser. La sinrazon adquiere sentido en su propia contradiccion.

Y ahi comienzan las conexiones: la interminable lucha en la Argentina por buscar un pais distinto, mas moderno, mas justo, mas equitativo surge como un balsamo, comparado a la quietud, dureza, rigidez y estabilidad de un sistema americano que no da lugar al cambio. El caos argentino viene a la mente como lo humano, lo natural, lo sano.

Esas imagenes corren por mi cabeza mientras mis ojos y mi mente ven la pelicula. Esos personajes, que reflejan en realidad millones de vidas igualmente tristes y absurdas, ni se imaginan lo que se pierden, lo que vivirian en circunstancias mas “humanas”, en la Argentina, lejana y ya casi inalcanzable para mi.

Finalmente, hermosamente retratado, el amor, el aguante, el respeto y el sentimiento de ese hijo por ese padre que no hizo nada bien pero que merece ese amor y ese respeto tan solo por ser padre. Rodeado del egoismo de tantos y en esa aridez, frialdad y sin sentido, aflora tal vez lo unico que tiene sentido en la vida: el dar, el dar y darse a los demas, sin condiciones, sin esperar nada a cambio. Ese hijo que lleva a su padre a cumplir tal vez lo unico bueno de su pobre vida, ese padre que no lo merece, por haber sido borracho o egoista, recibe de su hijo tal vez el unico regalo de su triste vida.

Hermosa pelicula, rica, abundante, demostrando que el blanco y negro puede ser mas colorido que el color.

Advertisements

Leave a Reply/Deje su comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s