Murio Sábato, estoy triste…

Descanse en paz maestro...el mal de este mundo se alegra...

Hoy no pude evitar llorar. vela por televisión al hijo de Ernesto Sábato anunciando la muerte de su padre y no pude evitarlo. Qué puedo decir más que dar las gracias a quien escribió algunos de los libros que más me impactaron en mi vida. Cuántas veces leí “El túnel”, descubriendo nuevas sensaciones con el pasar de los años (un ejemplar debe estar tal vez todavía una amiga que nunca me lo devolvió hace ya décadas). Cuantas veces me atreví a leer “Sobre Heroes y Tumbas” o “Abaddon el Exterminador” o a releer algunas partes? O aquel libro que escribió sobre el final de su vida. Cuantos horrores y esperanzas a la vez sentí? Sabato me hizo sentir la esperanza y la desesperanza a la vez, al mismo tiempo. Su pesimismo era tan parecido al mio. Porqué me sentía tan identificado con él siempre ha sido un misterio para mi. Ojala yo pudiera haber expresado mis sentimientos y mi pensamiento como él lo hizo tan sabiamente. Hoy estoy triste aunque no debería estarlo ya que el hombre vivió 99 años y produjo una obra tan extraordinaria. Debe ser la sensación de que el tiempo pasa, de que ya no esta con nosotros, de que ya no esta aquel que pensaba y compartía este mundo tan lleno de injusticia, terror y maldad, pero también de esperanza ya que como decía, lo imperfecto, lo malo, lo terrible, nos invita a tratar de cambiarlo, de mejorarlo. Qué sentido tiene lo perfecto, el total bienestar o felicidad que no sea hacernos caer en el tedio o el abuso o la ignorancia. Ya no esta más Sábato con nosotros, ya abandonó esta Tierra tan llena de maldad, horrores, traiciones y bajezas que tanto lo atormentaron y que, paradójicamente, hicieron de él un hombre lleno de esperanza y solidaridad. Gracias Maestro por haber compartido mi estadía en esta Tierra y darme tantas cosas de valor en este efímero viaje…ya estás con los más sabios…

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Argentina, el pais que vive en el pasado… o 35 años no es nada… o como hacer eterna una democracia mentirosa…

La obra se llama democracia, los actores son todos farsantes profesionales... la gente aplaude igual...(y pasa hambre)

Recuerdo una vez, allá en Mendoza, hace muchos años, que fui a Chile por primera vez. Fue como entrar a un mundo nuevo. La Argentina atravesaba una de las tantas etapas de economía cerrada e ir a visitar un Supermercado Jumbo (creo que se llamaba) en Chile era maravillarse con cosas tan simples como jabones líquidos o autos modernos. A esos momentos me hizo acordar el presente de Argentina. Ese presente que uno lee en los diarios, o ve en la TV, o palpa cada vez que va para allá. La gente sigue pegada al pasado. Treinta y cinco años mas tarde la gente se acordó de que los militares habian asesinado mucha gente, treinta y cinco años despues la gente se emociona con los desaparecidos, treinta años despues los militares (algunos que todavía están vivos, van presos), treinta y cinco años después se hacen películas, se recorren lugares, se toman testimonios, se ventilan situaciones. Y treinta y cinco años después un gobierno utiliza todo eso para lograr réditos políticos, para borrar de un plumazo justamente casi 30 años de democracia, como si no hubieran existido, como si dentro de esa democracia no estuvieran los cómplices de que no se haya hecho justicia antes.

Y por supuesto, de la misma manera que la imagen del Che se convirtió en una botella de Coca-Cola, los derechos humanos ahora son como una moda en la Argentina. Pululan los reportajes, las entrevistas, las películas, los conciertos, etc., en homenaje a aquellos horrores. Lo peor de todo es que aquellos ideales por los que supuestamente murieron tantos, han sido pisoteados ya que ningún cambio o mejora ha habido para la gente, para ese pueblo que supuestamente inspiraba a esos mártires.  Digamos que de la Revolución solo ha quedado el show mediático.

La estrategia es interesante. Es importante distraer la atención con algún tema mientras se hacen los negocios. Es importante que el sistema de democracia mentirosa se mantenga. Por eso es que hay que agitar el fantasma de las dictaduras, poner el énfasis en la importancia del sistema democrático para que a nadie se le ocurra cuestionar a una clase política que hace ya 30 años que no puede sacar a la Argentina del atraso. Asi, aparecen supuestos opositores, supuestos adversarios políticos, dentro y fuera de los mismos partidos que cada vez mas hunden el país. Hoy están unos, mañana estarán otros, repartiéndose cargos y beneficios pero nada cambia ni nada cambiará.

Alguien se preguntará: pero qué otra alternativa hay? Realmente no lo sé. Sí sé que esta democracia no sirve con esta clase dirigente. Me estaré convirtiendo en un anarquista?

Una tarde en Las Heras hace mil años…

Calles de tierra, que no dicen nada, con fondo de montañas, recuerdos, sueños, hogar para bien o para mal...

La calle San Miguel de  Las Heras, en aquella Mendoza lejana (habra sido un sueño?), está llena de niños. Cada tanto pasaban los autos o micros (la línea 37 con esos colores rojo y blanco similares al equipo de River del que yo era hincha de chiquito) ya desde hacía bastante tiempo. A todos nos gustaba jugar en la calle o en la tierra de la calle o de las orillas. Ahi estaba la gordita hija del gerente del Banco de Mendoza, Cristina, Ricardo y su hermana Mabel que tanto me gustaba (por donde andarán?), la Betty, su hermano “el” Oscar, su papa, que manejaba un micro (Borgioli se llamaba?), Marquitos, el chico en silla de ruedas que vivía a la vuelta y que murió, Daniel, hijo del relojero que vivía a dos casas, los Domizi (que tenían mas plata) al lado, los Brizoli (todos tanos), el pibe de enfrente que a veces me invitaba a su casa y tantos, tantos otros. Y ahí estamos todos, jugando al “pisipizuela” (se escribirá así?).  Ahí estamos todos, niños otra vez y todo el futuro por delante; el sol brilla, el tiempo esta intacto, el reloj de la vida recién se ponía en marcha…Habrá sido un sueño?

Vargas Llosa o el ideólogo en accion o como aprovechar la “locura” estructural argentina…

Da mas redito criticar el autoritarismo tercermundista que el del Primer Mundo, pero la culpa no la tiene el chancho…los caudillos del Sur le dan letra…

Bien se dice por ahí que nada o nadie es fuerte o débil, o bello, o loco, en sí mismo, sino en comparación con otro u otra cosa. Hoy, leyendo las noticias, por un lado, aparece Vargas Llosa dando una charla en Buenos Aires. Luego, voy a un diario de mi Mendoza natal, y encuentro que el Gobernador presenta como candidado a Ministro de la Suprema Corte, a un funcionario suyo, Mario Adaro. Finalmente, en diario Clarín, aparece la noticia de que los integrantes del grupo Callejeros (involucrados en aquel famoso episodio de “Cromagnon”), han sido condenados. Como muchas veces me pasa (y esta vez decido escribirlo) “sentí” la “conexion” entre las tres noticias. Por una parte, Vargas Llosa, que se proclama liberal, y condena los autoritarismos, la censura y otros males contra la libertad, se entretiene criticando gobiernos como los de Chávez o de los Kirchner y oculta interesantemente, todas los tantos ejemplos de autoritarismo de otros países tales como Estados Unidos que no vale la pena mencionar aquí para ser breves pero que están al alcance cualquiera que lea un diario o este informado. Digamos que, dejando de lado las virtudes literarias de Llosa, el hombre representa también al ideólogo que solo ve la parte de verdad que quiere y al que tanto condena.

Por el otro lado, el caso del político aliado, cómplice o “amigo”, “puntero” o como se le quiera llamar que quiere ser puesto “a dedo” en un cargo de tanta importancia como es una Suprema Corte de Justicia, también es uno de tantos ejemplos del autoritarismo que Vargas Llosa cuestiona. Como va un país donde los cargos se reparten entre amigos? Que seriedad puede representar para la gente este tipo de maniobras donde el poder se reparte y se usa para favorecer amigos o partidos? Lo peor de todo: se hace en la nariz de la gente, a la luz del día, y los que lo hacen, en este caso el Gobernador Jaque, no sienten ningún tipo de vergüenza, todo lo contrario, el nivel de impunidad es tal, que hasta lo defienden y se sienten orgullosos. Es lo que yo llamaría un estadio de “locura” social estructural.

Finalmente, el caso Callejeros, es otro ejemplo mas de la poca importancia que se da a la ley: uno de los integrantes dice que “antes muerto que preso”, dando a entender que antes de obedecer una sentencia judicial considerada injusta prefiere suicidarse. Este ejemplo ilustra claramente una característica típica de Argentina: la desobediencia a la ley, lo cual es parte de la “locura” instalada ya que obviamente, la gente entiende que también esos jueces han sido acomodados y las condenas se aplican por conveniencias. Digamos que la reacción del condenado tiene “lógica” dentro del marco de insensatez reinante.

Ahora la “conexión” y la relación con el comentario inicial: evidentemente, un país como la Argentina le da “letra” a Vargas Llosa, lo “alimenta”. Esta tan lleno el país de ejemplos que Vargas Llosa o cualquier otro escritor podría llenar libros enteros condenando el autoritarismo  y la Argentina. El discurso de Vargas Llosa no tiene fuerza en si mismo (es ideológico, como ya explique), pero la Argentina le da fuerza, o la Venezuela de Chavez con maletas llenas de dinero dudoso, la corrupción generalizada, la “locura” estructural alimenta incesantemente la usina ideológica liberal. Vargas Llosa no es fuerte, no lo es su discurso, es un ideologo que obvia lo malo de un país y muestra lo malo de otro. Su liberalismo es una entelequia que no se cumple en ninguna parte, el país abanderado de esa ideología, es un país autoritario y lleno de censura.

Pero la “locura” estructural argentina es mas “visible” y, por supuesto, da mas rédito y dinero…

La tormenta o lo malo de la vida…

Era la peor tormenta que había visto...pararía alguna vez?

Siempre le había gustado la comparación entre la vida y la naturaleza, especialmente aquella entre la vida y los días de sol y las tormentas, entre las estaciones y la vida. Hacia tiempo que vivía en una tormenta, que trataba de refugiarse debajo de donde podía, donde se sentía temeroso por el viento, el agua enloquecida que caia, los rayos que se sentían a lo lejos y algunas veces tan cerca que lo estremecian. Recordaba los días de sol, de flores, de arboles verdes llenos de frutos, de agua fresca corriendo en arroyos, de tardes apacibles con nubes de miles de colores imposibles de dibujar, como a veces trataba de hacer; de noches llenas de estrellas o con luna llena o medialuna, con grillos y cigarras que lo acompañaban. Recordaba también otras tormentas, pero no tan largas como esta…no se terminaba nunca, nunca paraba de llover; no era una pesadilla tampoco y no había forma de despertar ya que era real, tan real como su miedo, su incertidumbre y su cansancio. Habia superado tantas otras, pero ninguna tan larga como esta, tenia mil formas de refugiarse, hasta había llegado a gozar muchas veces esas tormentas (era mas fuerte o mas joven), había probado todos los métodos, pero con esta nada servia y nada la hacia terminar… Habia llegado el momento de dejarse llevar? de dejarse estar, ahí, sin buscar mas refugio, de abandonar el miedo y solo entregarse y resignarse a que la tormenta no se acabaría jamas. Ya no vería mas el sol, o las flores, la paz de un campo verde y seco o solo húmedo? Porque no se acababa? Que tenia que hacer? Podia hacer algo? Las preguntas lo atormentaban mientras la lluvia no paraba de caer, los rayos no dejaban de sonar y los refugios no eran suficientes…