La colonia lavanda de la politica argentina o Desde el jardin II o el oportunismo como estrategia politica…

Lo bueno de la colonia es que no hace mal a nadie...
Un estratega o solo un "Gardiner"?

Estaba viendo el otro día un programa político argentino con un periodista llamado Longobardi que entrevista a políticos, economistas, etc. El periodista es bastante aceptable y generalmente deja hablar a sus invitados sin intentar ser la estrella del programa (como muchos seudoperiodistas intentan). El invitado de marras era el vicepresidente de Argentina, Cleto Cobos, a quien no había tenido muchas oportunidades de escuchar (especialmente porque no he vivido en Argentina muchos años). Se trata de un personaje interesante que me hacia acordar a esos perfumes ni caros ni baratos,  que no molestan ni agradan mucho, que pasan algo desapercibidos. Creo recordar de mi infancia que había algo así como las llamadas  “colonias” de baño, generalmente con olor a lavanda que se compraban por poca plata y se usaban en cantidad por la gente de clase media o media baja, o sea que se usaba en mi casa allá en Mendoza donde la plata no sobraba, alcanzaba para comer y a veces se iba demás, mas que nada porque tuve la desgracia de tener un padre jugador que se gastaba la plata  en el casino y se deprimía con facilidad. Pero eso es otra historia.

Volviendo al tema, Cobos seria algo así como la colonia lavanda de la política,  es la versión “light” o barata de la política argentina. A toda pregunta del periodista, el hombre no se jugaba por nada, no se comprometía, nada era bueno o malo para el, todo estaba mas o menos bien o mas o menos mal. Tal vez seria candidato a presidente, tal vez apoyaría a alguien o tal vez no. En todo momento exhibía una sonrisa. Nada le merecía ni mucha risa ni mucha seriedad. A la pregunta sobre cualquier tema el hombre esgrimía respuestas ambiguas, relativismos o hasta incoherencias. Parecía el intendente o alcalde ideal de alguna aldea perdida en algún bosque donde nunca pasa nada y donde no hay nada que cambiar. Digamos que es un “tibio”, ni siquiera un hombre promedio (ver mi post sobre gente promedio)  ya que es vicepresidente. Para ser una persona encumbrada en la política es bastante desconcertante que alguien con estas características personales pueda llegar a ser candidato a presidente (si es que decide serlo por supuesto ya que ni eso puede definir). De hecho, su vida esta plagada de  vaivenes: dejo su partido para irse con la oposición, no esta junto a la Presidente ni esta contra ella, volvió al radicalismo pero no tanto, y así sucesivamente.

Desde otro punto de vista, alguien podría decir que es un oportunista y actúa de esa manera para lograr algo. Algo de cierto hay en esta aseveración. De hecho, ha llegado a vicepresidente sin haber hecho o logrado nada especial. Yo diria mejor que este sujeto solo piensa en “acomodarse” lo mejor posible. Las personas indefinidas, tibias o ambiguas a veces lograr pasar desapercibidas y terminan siendo una opción ante candidatos muy extremos. Tal vez los extremos del matrimonio presidencial argentino llevan a mucha gente a ver como una virtud a esta versión desmejorada del famoso “Gardiner” de Peter Sellers (ver my post sobre “Desde el Jardin”: ).

Lo cierto es que logre llegar al final del reportaje, entre bostezos ante tanta indefinicion y contemplando la frustración de Longobardi que no había logrado “sacarle” a don Cobos ninguna definición sobre nada.

Es Cobos un oportunista cuyo único partido es el mismo? es solo alguien a quien las circunstancias favorecieron a lo Gardiner y por los extremos del poder Kirchnerista o es simplemente la colonia lavanda de la política y quedara en algún momento olvidado en algún cajón de baño, a medio usar, hasta desaparecer?

Veremos, solo hay que esperar para saberlo…

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