Espejitos de colores o como extasiar pobres en el Tercer Mundo.

Uno de los nuevos dioses, con un nuevo espejito de color…detras suyo esta la ciencia y la verdad…

Quien no recuerda o conoce la famosa frase: “Los engañaron con espejitos de colores”. Esta famosa frase no necesita mucha explicación y hace referencia a cuando don Cristobal llego a America, conoció a los nativos, y trato de engañarlos o ganárselos para su cause mostrandoles espejos. Supuestamente, estos espejos extasiaron a los indígenas. No se si la anecdota es real pero la metáfora es bastante gráfica. Hoy veia algunos diarios y avisos, especialmente aquellos publicados en Argentina, y me llamaba la atención la cantidad de avisos relacionados con internet, computadoras, teléfonos celulares, etc. Una nota que me llamo la atención rezaba: “Locura mundial para conseguir un iPhone 4”, apuntando claramente a crear el deseo de poseer algo que solo algunos muy ricos —en los países del Tercer Mundo— lograran poseer, independientemente de la utilidad o calidad del producto. Leia en Yahoo sobre el mismo tema: “Cinco razones para no comprar el iPhone 4. En la nota de Yahoo, la nota se dirige a los norteamericanos, donde todo el mundo puede comprarlo, y realmente aconseja concretamente sobre lo malo y lo bueno de comprar o no. El contraste es total. En el tercer mundo hay que excitar sobre el nuevo aparatito, la nota se dirige a la gente en general, a crear deseo. En la otra al comprador concreto.

Viendo la televisión ocurre lo mismo. Si vemos Telefe Internacional, hay un noticiero donde dos periodistas se dedican diariamente a revisar iPhones, iPads, celulares, video juegos, laptops, y cuanta cosa electrónica encuentren. El objetivo es mostrar, crear deseo, crear necesidad y, fundamentalmente, ayudar a que los precios de esos “espejitos de colores” no bajen. En cierta manera, muestran mundos virtuales, deseados, pero nunca alcanzados.

Volviendo a los diarios, no solo se venden aparatitos de toda clase, sino que ademas, se publican notas haciendo referencia a juegos, videos bajados de Youtube y hasta noticias bastante estúpidas. Algunos medios incluso llegan a hacer notas enteras relacionadas con materiales bajados de internet. Al lector atento no puede escaparsele esto. Si uno viaja, como yo lo hago, cada tanto a la Argentina o a Chile o a algún otro pais latinoamericano, puede observar también la proliferación de “Cibers” (como les llaman a lugares llenos de computadoras donde la gente va a navegar, chatear, jugar, etc.). Al lado de pequeños negocios dedicados a ropa, comida o música, aparecen palacios donde se venden nada menos que celulares. Las causas del fenómeno son obvias. En países donde comprar computadores es un lujo, donde acceder a internet es caro, donde poseer aparatos electrónicos nuevos es la excepción, donde el “mundo real” es mucho mas limitado para la gente que el “mundo real” de los que viven en el Primer Mundo, los mundos virtuales son mucho mas deseados. El internet, con sus juegos, posibilidades de chat, etc. ofrece mundos virtuales, da la posibilidad de soñar, hace creer que podemos viajar, nos hace ver videos de realidades que no existen; los programas de mundos virtuales, tales como Second Life—-ver mi post sobre Second Life—, van aun mas alla dando la posibilidad de vivir, al menos por el tiempo de conexión, en un mundo virtual. No es de extrañar que los jóvenes especialmente se vean subyugados por celulares y juegos y programas y Facebook y tantas otros “espejitos de colores” que los nuevos colonizadores del Siglo XXI tienen preparados. El nuevo desembarco ya esta ocurriendo. Los espejitos de colores abundan, se perfeccionan, y, lo mas importante, cuentan con perfectos “vendedores”, los medios, que reciben sumas de dinero importantes para disfrazar la venta de información. Para disfrazar la venta de utilidad.

Debajo de la supuesta utilidad o ventaja de los aparatitos, solo esta el dinero, el afán de dominacion, el afán de sumar gente para su bando. Son los nuevos Colonizadores, los nuevos Colon, Pizarro o Cortes que llegan a esas tierras a mostrar “espejitos” de distinta clase y color para delirio y atontamiento de los nativos. Hablar ingles es “cool” y es necesario para pronunciar los nombres, navegar por internet o arreglar los espejitos cuando se rompen. Poco a poco los nativos van dejando sus tradiciones, sus costumbres, sus familias, su idioma y hasta sus religiones. Los nuevos dioses han llegado, hablan por la boca de Steve Jobs o David Gates, los nuevos oráculos. Detras de ellos esta la ciencia, las encuestas, y representan el futuro, el mundo deseado a donde todos quieren llegar.

No se preocupen, hay espejitos para todos, lógicamente los mas baratitos por ahora, pero trabajen, junten plata, aprendan ingles y tal vez, puedan algún día poseer los espejitos mas caros…

Ajedrez y Anna Frank, obsesiones de juventud- Chess and Anna Frank, obsessions…

El tiempo de la libertad se ha acabado... Time of freedom is over...

Hace unos días estaba limpiando mi ático lleno de cosas viejas y me tropecé con un viejo manual escrito por Tartakower, de Editorial Sopena. “La moderna partida de ajedrez- juegos abiertos” rezaba la tapa toda ajada, llena de polvo. Como suele ocurrir en estos casos, me senté en medio del desorden y me puse  a recorrer esas hojas todavía casi intactas y con algunas marcas que yo hice hace ya décadas, recordé mi juventud y como en esos tiempos, sucumbi, ademas de a las ideas de izquierda, al ajedrez. Me había comprado los tres tomos de Tartakower que había encontrado en una libreria de la calle San Juan de la ciudad de Mendoza. Me había comprado varios tableros y piezas y estudiaba horas y horas con dos o tres tableros. Habia llegado a la conclusión que el Gambito de la Dama era la mejor apertura y estrategia y siempre la trataba de usar, estudiar y desentrañar. Visitaba asiduamente el Club de Ajedrez en la calle Salta así como disfrutaba partidas en el Club Gimnasia y Esgrima. Represente a mi Facultad en torneos y participe en algunos. Me encantaban las partidas “ping-pong” con amigos y sobre todo leer y aprender. Recorde miles de situación y anécdotas: quedarme en casa estudiando ajedrez en lugar de salir, o jugar una partida importante con un calor terrible, o una visita que hizo Bobby Fischer a Mendoza y jugo simultaneas en la famosa Galería Tonsa.

Me preguntaba mientras miraba esas hojas viejas: que me había impactado tanto del ajedrez? porque me apasionaba leer sobre la vida de ajedrecistas famosos como Capablanca o Fischer? Porque era tan difícil desentrañar los misterios de ese juego? como es posible que algunos cerebros sean capaces de calcular y elaborar jugadas tan maravillosas como las que uno encuentra en esas partidas memorables del cubano o el yanqui. Todavía me lo pregunto y no encuentro la respuesta. Algo parecido me había pasado con la historia terrible de Anna Frank en aquellos días. Me había obsesionado el tema, la tragedia imposible de evitar, el destino marcado de esa chica y su familia (excepto su padre Otto), su diario, sus palabras, sus fotos, la denuncia de alguien que los mando a la muerte en esos infiernos nazis. Durante mucho tiempo me preguntaba como haber podido evitar esa suerte negra. Imaginaba salidas, escapes, aliados que llegaban a tiempo. Imaginaba que Anna y su familia se iban a otro país en lugar de a Holanda. Y eso me llevo a leer y estudiar el Holocausto, a visita museos, etc. Y así con el ajedrez, imaginaba jugadas, aperturas, posiciones, soluciones a problemas y nunca podía encontrar todas las respuestas. Asi como era imposible lograr encontrar una solución para que Anna se salvase de esa suerte y de esa muerte a manos del tifus, hambre y piojos.

Digamos que el ajedrez y Anna Frank fueron algunas de mis obsesiones de juventud. Representaban lo imposible, lo insalvable, lo trágico, el misterio imposible de develar, el problema insoluble, la perfección nunca alcanzable.  Afortunadamente, llego un momento en que logre liberarme esas obsesiones. Deje el ajedrez y trate de no pensar mas en el Holocausto. Era libre, podía convivir con la imperfección, había entendido la vida como el reino de lo posible y no lo perfecto. Mi mente no podía aguantar mas el terrible peso de la lógica de ese juego enloquecedor así como la historia tal vez mas terrible jamas contada de Anna…   Los años, el trabajo, los viajes, etc., me fueron alejando y salvando aun mas y me permitían navegar en el mar de las imperfecciones, tan hermoso… Ese juego mágico e increíble, así como la tragedia Nazi me habían dejado ir, seguramente para bien. Hasta la semana pasada en que los fantasmas volvieron, volví a desempolvar mis viejos tableros, busque mas libros, encontré aquella joya de Grau y algunos otros… Volveré también al Holocausto? Se habrá acabado mi libertad? Habre comenzado otra vez la búsqueda de la perfección?

La importancia de lo basico y simple – Importance of simplicity (Maslow reloaded)

Es todo tan simple...

 

Alguien dijo alguna vez que lo simple es falso (creo que fue Pascal). Algo así como que los fenómenos de la realidad son complejos, producto de un sinnúmero de variables y factores imposible de aislar o comprender en su totalidad e interacción. Y que reducir la realidad a algo simple lleva a falsedades. Creo que es cierto. Evidentemente, en un momento dado, allí donde hay seres humanos, ocurren tantas cosas a la vez, intervienen tantas voluntades y acciones que es necesario un gran esfuerzo mental para comprender minimamente esa realidad. Las llamadas ciencias sociales se desarrollaron para intentar esas explicaciones, así la sociología, la psicología, la política o la economía, entre otras, intentan descifrar o explicar esos fenómenos. El objetivo ultimo de todas esas ciencias así como de las ciencias naturales, ha sido y es siempre la búsqueda de la felicidad humana. Que otro motivo mas podría tener el conocimiento y la ciencia que la felicidad y el desarrollo del ser humano, el mejoramiento  de la calidad de vida de la gente. Muchos años de mi vida dedique (y sigo dedicando) al estudio de esas disciplinas pero mi intención en este post es simplemente rescatar la importancia de lo simple, la importancia de las cuestiones básicas justamente para determinar la felicidad humana, mas allá de las explicaciones de la ciencia. Aunque probablemente la sociología y la psicología deben explicar lo que voy a argumentar. El tema seria asi: la felicidad humana esta hecha de cosas simples.  Y los países o lugares donde la gente vive, deben proveer a la gente de esas cosas básicas o simples. Sin esas cosas básicas no se puede vivir o ser feliz. Y allí donde la gente no tiene esas cosas, solo existe infelicidad. 

La mayoría de la gente es gente normal, digamos promedio, aquellos dentro del área mayor de la Campana de Gauss (ver mi post: https://ocasaz.wordpress.com/2009/10/07/average-people-gente-promedio/). Esa gran mayoría es gente con inteligencia media, con necesidades medias, con talentos medios. Son aquellos que, en el mundo actual dominado por el capitalismo, aspiran probablemente a estudiar, o simplemente trabajar, tener una familia alguna vez, mandar sus hijos a la escuela, comprarse un auto o dos, vivir con cierta seguridad, tener vacaciones, ver su programa favorito o tener su celular. Son aquellos que no son lo suficientemente malos como para fracasar totalmente o suficientemente talentosos o voluntariosos como para llegar a ser un gran artista o cantante o deportista o empresario o delincuente astuto. Son, yo diría el 90% de la gente. 

Esa gente no necesita grandes explicaciones o razonamientos (en muchos casos solo los entenderían parcialmente) ni grandes lujos. De vez en cuando salen de su vida promedio a través de un toque de suerte. Son los que escriben miles y miles de blogs que nadie lee o suben videos a YouTube que nadie ve. Son aquellos que todos los días se preguntan: Sere alguna vez rico o famoso? y nunca lo son, o que tal vez no se lo preguntan porque no les interesa. Yo, por supuesto, estoy incluido ahí. No son necesariamente pobres, algunos tienen bastante dinero, están dentro de la Campana cerquita de los elegidos. Algunos son bastante pobres pero no llegan al costado pobre de la Campana. Son los que rentan videos de horror o llenaran los cines el próximo fin de semana con Toy Story 3. 

En ese contexto, el éxito de un país como Estados Unidos es haber creado condiciones para que gente de todo el mundo pueda acceder a esas mínimas necesidades de la gente promedio. En Estados Unidos, la gente promedio puede tener su trabajo, su casa, seguridad, educación para sus hijos y tantas otras cosas mínimas necesarias para la vida promedio. En Estados Unidos existen las condiciones para la satisfacción de esas necesidades mínimas que tan simplemente describió Maslow hace tanto tiempo. Por esas cosas mínimas, gente promedio de México muere en los desiertos, gente promedio de todas partes del mundo participa en loterías de ciudadanía o hace colas en las Embajadas para venir a Estados Unidos. Bienvenidos al país de los promedios! Felicitaciones a Estados Unidos, único lugar donde se intentan satisfacer las necesidades básicas de la gente promedio. Por eso, cuando veo que en Argentina u otros países pretenden que la gente sea feliz sin lo mínimo, me da una mezcla de risa y pena…