Felicidad II – Happiness II

Que te hace feliz?

Esta mañana iba hacia mi oficina por la autopista, entre al Downtown, algunos cruzaban la calle medio dormidos, otros me miraban de reojo desde sus autos en el semáforo. El solo comenzaba a asomar, el día prometía ser hermoso, con temperatura agradable, vi la luna recortarse tras un edificio, una señora con su hija caminaba apurada, otro en bicicleta iba quien sabe a donde. Pensaba en esa rutina que nos permite vivir con cierta previsibilidad y me preguntaba: soy feliz? No se la respuesta pero el comienzo de la respuesta seria comenzar por definir la felicidad y ver si la vida de uno encaja en ella. Pense, mientras miraba tranquilo las calles y sus habitantes madrugadores, que habría dos extremos: aquellos que piensan que la felicidad son hermosos momentos: comer algo rico, dormir bien, abrazar a los seres queridos, un fin de semana con quien amamos, un viaje esperado, un ascenso en el trabajo, leer un buen libro, un buen orgasmo (o dos), sentirse sano, correr por el parque, comer un helado, etc. En esta concepción de felicidad, las cosas malas nos golpean mucho, sufrimos y podemos llegar al dolor profundo en incurable o depresión. El otro extremo seria tener una vida plena, completa, en armonía, de tal manera que la felicidad seria un “continuum” algo que nunca termina y nunca empieza y donde los momentos de “felicidad” no sobresalen tanto, son tomados con alegría pero no euforia o desenfreno, y los momentos de tristeza no afectan tanto ni producen pánico o dolor profundo.  Esto me recordaba a los monjes tibetanos o monjes de cualquier religión (siempre me han resultado interesantes los monjes o personas con esa capacidad de manejo de la voluntad y ensimismamiento espiritual) cuya imagen de felicidad seria la del segundo caso: completa armonía, sin extremos de placer o dolor, o tal vez simplemente esa armonía sera como un extremo de placer o felicidad. En el otro extremo pensaba en esos actores de Hollywood, por ejemplo, que viven los extremos, usan drogas o sexo desenfrenado, gastan millones en casas, coleccionan autos o buscan emociones constantemente y cuando no tienen ese placer, caen en crisis o depresiones o angustias también desenfrenadas, llegando incluso a morir o suicidarse. Obviamente que el dinero juega un rol importante en esta concepción de la felicidad como los “momentos”, incluso hay una famosa tarjeta de credito que utiliza el slogan de que esos momentos no se compran, pero todos los otros si…Entre esos dos extremos o concepciones de felicidad estaríamos todos, tal vez. Cual de los dos seria la felicidad para ti y hacia cual extremo te gustaría ir? Eres feliz?

Money to feel empty spaces in our soul...
Money is necessary to fill the emptyness...

This morning I was driving to my office on the highway, I entered the Downtown, some people were crossing the street half-asleep, others looked  at me from their cars while I was stopped at the light. The Sun was about to appear, the day promised to be beautiful, nice temperature, The Moon looked great  cut against a building, a lady with her daughter walked in a hurry, another bike was going who knows where. I thought of that routine that allows us to live with some predictability and ask myself:  I’m happy? I don’t know the answer but the beginning of the response would begin by defining happiness and see if one’s life fits into it. I thought, as I was looking quiet streets and its inhabitants early risers, that there would be two extremes: those for whom happiness  are the beautiful moments: something delicious to eat, sleeping, hugging loved ones, a weekend with those we love, a promised journey, a promotion at work, reading a good book, a good orgasm (or two), feeling healthy, running through the park, eating ice cream, etc. In this conception of happiness, as we enjoy so much those nice moments, we suffer a lot when bad things happen to us, we even can go deep into incurable pain or depression. The other end would be to have a “full” life, in harmony, so that happiness would be a “continuum”, something that never ends and never begins and where the moments of “happiness” do not differ so much from the others, those moments are taken with joy but not euphoria or debauchery; on the other hand, moments of sadness do not affect so much, and never lead to panic or deep pain. This reminded me of the Tibetan monks or monks of any religion ( I have found interesting the monks or people with the capacity to manage the will and spiritual reverie) whose image of happiness would be the second case: complete harmony, no extremes of pleasure or pain, or maybe just that harmony will be a real extreme pleasure or happiness. At the other end, about the first kind of happiness, I thought of those millionaire and famous actors or singers,  for example, living the extremes, using drugs or with sex addiction (very common as we can see today in the newspapers), spending millions on homes, or collecting cars, looking constantly for emotions or pleasure, and falling into crisis or depression or anxiety when they do not find that pleasure, even to die or commit suicide. Obviously, money has an important role in the conception of happiness as “moments”; there is a famous credit card ad about the impossibility of buying everything  but those “moments”… Perhaps we are all between those extremes. Which one would be happiness for you and to which end would you go? Are you happy? (more later)

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Published by

daniel

Este es un "work in progress", un viaje que no se a donde me lleva...

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